La influencer argentina Keila Rodríguez quedó en el centro de la controversia luego de publicar una serie de declaraciones que rápidamente se viralizaron y provocaron un intenso debate en redes sociales.
“Ódienme si quieren, pero si vivís con el estómago vacío, no tenés derecho a traer más hambre al mundo”, expresó, en una frase que generó rechazo y también respaldo por parte de distintos usuarios.
En su descargo, la creadora de contenido argumentó su postura señalando las necesidades básicas que implica la crianza de un niño, como alimentación, vestimenta, vivienda, atención médica y acceso a vacunas. “Como básico, necesita leche, pañales, ropa, zapatos, un lugar cómodo para dormir, controles médicos”, sostuvo.
Sin embargo, el punto más criticado fue el tono de sus palabras, especialmente cuando lanzó una frase que muchos consideraron ofensiva: “Cierren las piernas, guarden el pajarito y vayan a dormir”.
Las repercusiones no tardaron en multiplicarse. Mientras algunos coincidieron con la idea de planificar la maternidad en función de las condiciones económicas, otros cuestionaron la falta de sensibilidad y acusaron a la influencer de estigmatizar a los sectores más vulnerables.
El episodio volvió a poner en discusión temas sensibles como la desigualdad, la responsabilidad parental y los límites del discurso en redes sociales, donde opiniones contundentes pueden generar un fuerte impacto en la opinión pública.