Un joven mexicano se volvió viral en redes sociales tras compartir su sorpresa e indignación al recibir una invitación poco común: asistir a una boda, pero únicamente de manera virtual a través de Instagram.
Según mostró en un video que rápidamente circuló en internet, la tarjeta indicaba que su participación sería como “espectador virtual”, con una serie de beneficios digitales que no tardaron en generar debate.
Entre las propuestas figuraban acceso VIP a los “Close Friends” de la cuenta oficial del casamiento, transmisión en vivo de la ceremonia religiosa y cobertura minuto a minuto de la fiesta.
El curioso formato generó todo tipo de reacciones: mientras algunos usuarios lo tomaron con humor y destacaron la creatividad, otros cuestionaron la modalidad y la falta de una invitación presencial.
El caso se volvió tendencia y abrió una discusión sobre las nuevas formas de celebrar eventos sociales en la era digital, donde las redes sociales empiezan a ocupar un rol cada vez más protagónico incluso en momentos tradicionales como una boda.