Un insólito y polémico episodio de vandalismo sorprendió a los transeúntes en pleno centro de la ciudad de Salta. El propietario de un automóvil Renault Logan dejó su vehículo estacionado bloqueando la salida de un garaje privado sobre la calle Lerma y, al regresar, se encontró con una escena desesperante: el coche estaba completamente cubierto de pintura.
El hecho se registró en la cuadra ubicada entre las calles Urquiza y Alvarado, una zona de altísimo tránsito vehicular. Según confirmaron los testigos y las imágenes que rápidamente se viralizaron, el conductor obstruyó el acceso a una propiedad privada, lo que desató una reacción extrema por parte de los damnificados o vecinos de la zona.
La "venganza" fue contundente. El vehículo apareció con inscripciones en pintura blanca que cubrían gran parte de la carrocería, incluyendo las puertas, el capot, el techo y hasta los vidrios. En los laterales se podían leer claramente frases como "Garage" y "No estacionar", dejando en evidencia el motivo del ataque.
El caso reavivó un viejo debate en la comunidad sobre el mal estacionamiento y las represalias violentas. Mientras muchos usuarios en redes sociales criticaron la falta de respeto del conductor, otros advirtieron sobre la gravedad de recurrir a la justicia por mano propia ante una infracción de tránsito, escalando un problema cotidiano a un acto de vandalismo puro.