Una dramática situación de violencia familiar conmueve a una comunidad, donde una pareja de adultos mayores decidió abandonar su vivienda y refugiarse en el monte para escapar, según denunciaron, de las agresiones de su propio hijo.
Los protagonistas son don Remigio y doña Carmela, quienes afirman vivir con miedo constante debido al comportamiento violento de Eugenio, un hombre que, según relataron, cambió radicalmente tras regresar de un viaje.
De acuerdo con el testimonio de los ancianos, el hijo comenzó a mostrarse agresivo y a protagonizar episodios de violencia física y amenazas dentro del hogar familiar, situación que los llevó a tomar una drástica decisión: abandonar su casa para resguardar sus vidas.
Actualmente, ambos sobreviven en un precario refugio construido con restos de madera y chapas en una zona montuosa. El improvisado jacal carece de techo y de condiciones básicas de comodidad, por lo que deben cocinar sobre el suelo y soportar las bajas temperaturas y las lluvias.
Pese a las difíciles condiciones en las que viven, la pareja asegura que prefieren enfrentar el hambre, el frío y las carencias antes que regresar a la vivienda donde temen ser nuevamente atacados.
El caso generó profunda conmoción entre vecinos y organizaciones sociales, que comenzaron a pedir asistencia urgente para los adultos mayores y la intervención de las autoridades correspondientes.