A pocos días del comienzo de agosto, miles de personas en distintos puntos de la Argentina ya empiezan a preparar la tradicional caña con ruda, una bebida que forma parte de uno de los rituales populares más arraigados del país. Cada 1 de agosto, coincidiendo con el Día de la Pachamama, la costumbre invita a compartir este gesto como símbolo de buenos deseos para el ciclo que comienza.
La tradición sostiene que la bebida debe elaborarse con anticipación para que las hojas de ruda transmitan su aroma y sabor al aguardiente de caña. Aunque existen distintas formas de prepararla, el objetivo es el mismo: cumplir con un ritual que, generación tras generación, continúa vigente en numerosas familias.
Cuándo hay que preparar la caña con ruda
La recomendación más difundida es comenzar la preparación entre 15 y 30 días antes del 1 de agosto. Ese tiempo permite que las hojas de ruda macho maceren correctamente dentro del aguardiente.
Sin embargo, muchas personas prefieren elaborar la botella con varios meses de anticipación e incluso conservarla durante todo el año, ya que consideran que una maceración prolongada mejora sus características.
De todas maneras, no existe un plazo obligatorio. Quienes aún no comenzaron pueden prepararla en los días previos e incluso el mismo 1 de agosto, respetando la tradición familiar.
La costumbre indica que debe beberse el 1 de agosto, preferentemente en ayunas, antes de ingerir cualquier alimento.
Según la tradición, existen diferentes maneras de hacerlo:
Tomar tres tragos. Beber siete sorbos. Dar un trago largo. Consumir un vaso pequeño, de acuerdo con la costumbre de cada familia.
En algunas localidades del norte argentino también se considera válido realizar el ritual hasta el 15 de agosto.
Cómo preparar la caña con ruda
La receta tradicional requiere muy pocos ingredientes:
Aguardiente de caña. Ramitas u hojas de ruda macho fresca.
La preparación consiste en colocar las hojas dentro de una botella de aguardiente, cerrarla bien y dejarla reposar en un lugar fresco, seco y protegido de la luz hasta el momento de consumirla. No existe una cantidad exacta de ruda ni un tiempo de maceración establecido, ya que cada familia conserva su propia receta.
Por qué se toma el 1 de agosto
Esta costumbre tiene origen en los pueblos guaraníes y otras comunidades originarias del noreste argentino. Antiguamente, agosto era considerado un período especialmente difícil por las bajas temperaturas, las enfermedades y la escasez de alimentos.
Con el paso del tiempo, la caña con ruda comenzó a formar parte de un ritual destinado a pedir salud, protección y prosperidad para el nuevo ciclo. Hoy la tradición sigue muy presente en distintas provincias y se transmite de generación en generación como parte del patrimonio cultural argentino.
Es importante aclarar que los beneficios atribuidos a esta práctica pertenecen al ámbito de las creencias populares y no cuentan con respaldo científico. Además, la ruda contiene compuestos que pueden resultar tóxicos si se consume en exceso, por lo que debe ingerirse con moderación y está contraindicada durante el embarazo y en personas con determinadas condiciones de salud.