Netflix estrenó recientemente 50 segundos: el caso Fernando Báez Sosa, un documental que reconstruye el asesinato de Fernando Báez Sosa, de 18 años, ocurrido en enero de 2020 a la salida de un boliche en Villa Gesell. La producción incluye entrevistas con los ocho rugbiers condenados, quienes cumplen penas que van desde los 15 años hasta prisión perpetua en el penal de Melchor Romero.
Máximo Thomsen, de 25 años, uno de los principales responsables, aseguró que al principio sentía vergüenza y evitaba visitas: “Mi mamá me decía que sabía que no había hecho nada, pero yo le conté todo desde el primer momento. Entendía que si había hecho algo debía asumirlo”, explicó.
Luciano Pertossi, también condenado a perpetua, habló de la angustia familiar que vivió: “Nunca imaginé que algo que pasó en la vida pondría a mi familia en esta situación. Rezo mucho y uno madura muy rápido aquí adentro”, relató. Su hermano Ciro, de 24 años, coincidió en que el impacto mediático del caso influyó en la percepción de la Justicia: “Ya estábamos condenados de antes. Esto me hizo valorar la vida que tenía y no apreciaba”, dijo.
Enzo Comelli, otro de los responsables de la perpetua, se limitó a expresar su arrepentimiento absoluto: “Estoy muy arrepentido de todo lo que pasó, siempre lo estaré”, afirmó.
Por su parte, Blas Cinalli y Ayrton Viollaz, quienes cumplen 15 años de cárcel, también compartieron sus impresiones. Cinalli destacó que “la violencia no venía de mi hogar”, mientras Viollaz señaló que la madrugada del hecho estaban bajo los efectos del alcohol y no dimensionaban lo ocurrido.
El documental muestra no solo la reconstrucción del crimen, sino también cómo los condenados enfrentan la prisión, la culpa y la exposición mediática que marcó sus vidas y las de sus familias.