La Unión Industrial Argentina (UIA) realizó su reunión mensual de Junta Directiva, en la que dio a conocer los resultados del 5° relevamiento anual sobre la acumulación de saldos a favor en Ingresos Brutos, con datos al 31 de marzo de 2025. El objetivo del informe es medir el impacto de este fenómeno sobre la capacidad operativa de las empresas y su competitividad. En esta edición participaron 137 compañías de distintos sectores y los resultados confirman una tendencia que se profundiza año tras año.
Un saldo a favor de Ingresos Brutos (IIBB) ocurre cuando una empresa paga al fisco más dinero del que realmente le debe por el impuesto. Este saldo se puede usar para compensar futuros pagos del mismo impuesto o, en algunos casos, pedir su devolución.
El saldo promedio por empresa alcanzó los $719 millones, mientras que en las industriales ascendió a $805 millones, un incremento del 86% interanual, muy por encima de la inflación del mismo período (56%). El relevamiento también mostró que el 54% de los salsos se acumula en provincias donde las firmas no tienen establecimientos, y que nueve jurisdicciones concentran el 87% del total, con Misiones, Ciudad de Buenos Aires y Mendoza entre las más relevantes.
Esta situación constituye un perjuicio directo para el sector productivo: se trata de capital de trabajo inmovilizado, que no puede destinarse al pago de otros impuestos, inversiones o necesidades operativas. En la práctica, implica que los fiscos provinciales terminan financiándose a costa de la liquidez empresarial, lo que afecta la productividad y la competitividad.
Durante la reunión, los miembros de la Junta Directiva destacaron además el éxito de la reciente 31ª Conferencia Industrial, la edición más convocante de los últimos años. Empresarios, gobernadores, funcionarios nacionales, dirigentes sindicales, periodistas y representantes de cámaras de todo el país participaron de una jornada marcada por una fuerte impronta federal y un mensaje compartido: la industria es protagonista del desarrollo argentino y el futuro se produce hoy.
Los debates se articularon en torno a los ejes del Nuevo Contrato Productivo, la agenda federal, la inserción internacional, la competitividad y los desafíos estructurales para el crecimiento, lo que reafirma el rol central de la industria en la generación de empleo, la innovación y el desarrollo territorial.