Un violento hecho de violencia de género sacudió a la ciudad neuquina de Chos Malal durante la madrugada del sábado, cuando una mujer fue brutalmente golpeada por su pareja tras regresar juntos de un boliche. De acuerdo con la investigación, la discusión comenzó en la vía pública y continuó al llegar al domicilio, donde el agresor desató una feroz golpiza que dejó a la joven con lesiones de extrema gravedad.
La víctima, que logró pedir auxilio después del ataque, fue trasladada de inmediato al hospital local. Los médicos constataron fracturas en la nariz, mandíbula y maxilar, además de cortes, hematomas y múltiples marcas de agresión. Debido a la complejidad de las lesiones, se inició su derivación para recibir atención especializada y continuar bajo observación.
Durante su declaración, la mujer aseguró que el hombre no solo la golpeó reiteradamente, sino que además la amenazó con matarla, lo que potencia la gravedad del hecho y refuerza la necesidad de medidas de protección. Las autoridades continúan reuniendo pruebas, incluyendo pericias médicas, testimonios y el estado de la escena donde ocurrió el ataque.
El acusado fue detenido horas después y posteriormente imputado por “lesiones graves agravadas por el vínculo” y por violencia de género, además del cargo de amenazas. Sin embargo, en la audiencia judicial, el juez resolvió rechazar el pedido de prisión preventiva solicitado por la fiscalía, decisión que generó indignación en el entorno de la víctima y preocupación por su seguridad.
Como medida alternativa, el agresor quedó en libertad bajo estrictas restricciones: no podrá acercarse a la mujer, ni contactarla por ningún medio, y tiene prohibido regresar a la localidad donde ella reside. Además, deberá someterse al control permanente de las autoridades.
Pese a ello, la fiscalía anunció que apelará la resolución por considerar que las medidas dictadas no garantizan la integridad física ni emocional de la víctima, dado el nivel de violencia ejercido y el riesgo de nuevas agresiones. Mientras tanto, la mujer continúa recuperándose y recibiendo asistencia por parte de equipos médicos y profesionales especializados en violencia de género.