La automotriz Toyota definió una nueva estrategia comercial en Argentina tras modificaciones en la estructura impositiva que impactaron en los vehículos de mayor valor. La firma decidió congelar los precios de la mayor parte de su gama durante marzo, al tiempo que aplicó importantes rebajas en sus modelos premium.
La medida también alcanzó a Lexus, donde se registraron reducciones generalizadas en los vehículos afectados por el tributo. En promedio, las bajas rondaron el 13,3%, aunque en algunos casos superaron ampliamente ese porcentaje.
Entre los modelos más destacados, el Toyota Crown pasó a costar u$s80.500, con una reducción de u$s12.500, mientras que el Toyota Land Cruiser 300 se ubicó en u$s64.000, tras una baja de u$s25.300.
En el segmento premium, los recortes fueron aún más significativos. El Lexus LS 500 h Executive lideró las rebajas con una disminución de u$s38.000, seguido por el Lexus LX 600 Urban, que bajó u$s32.050. Otros modelos como el Lexus GX 550 Luxury y distintas versiones de la línea RX también registraron reducciones importantes.
Más allá de estos ajustes, Toyota optó por mantener sin modificaciones los precios del resto de su oferta, sosteniendo los valores vigentes desde comienzos de año en modelos clave como Yaris, Corolla, Hilux y SW4.
En paralelo, la marca continúa ampliando su portfolio con la incorporación del Toyota Yaris Cross, un SUV compacto que se posiciona entre el Yaris y el Corolla Cross, con el objetivo de cubrir un segmento intermedio dentro del mercado.
Con esta combinación de congelamiento y rebajas selectivas, la compañía busca adaptarse a un escenario cambiante, marcado por nuevas condiciones impositivas y una fuerte competencia en el sector automotor.