Una pareja de la provincia de Córdoba denunció haber sido víctima de una presunta estafa por parte de una organizadora de eventos que les prometió una boda completa, pero que a último momento canceló todo y desapareció con el dinero.
Los damnificados, Melani Sueldo y su pareja Gabriel, habían planificado su casamiento tras 16 años de relación. Con la intención de celebrar junto a familiares y amigos, contrataron a una wedding planner que ofrecía un servicio integral para 180 invitados, incluyendo salón, catering, fotografía, maquillaje, peinado y vestido de novia.
Según relataron, firmaron un contrato y realizaron un primer pago de $4 millones en efectivo. Luego completaron el monto acordado —que ascendía a $10 millones— mediante una transferencia bancaria. Sin embargo, tras concretar los pagos, comenzaron a surgir irregularidades.
De acuerdo al testimonio de la novia, la organizadora empezó a modificar aspectos clave del evento: cambió el salón original, propuso invitaciones digitales en lugar de impresas y entregó tarjetas con errores. Además, el vestido de novia no cumplía con lo prometido y tampoco se realizaron las pruebas de maquillaje y peinado.
La situación se agravó días antes del casamiento. El 9 de marzo por la noche, la mujer les comunicó que no llevaría adelante la boda, argumentando que “no estaba a la altura”. A partir de ese momento, la pareja descubrió que no había reservas confirmadas y que proveedores, como el fotógrafo, tampoco participarían debido a deudas previas.
Sin respuestas y sin posibilidad de recuperar el dinero, los novios recurrieron a Defensa del Consumidor e iniciaron acciones legales. Con la ayuda de familiares y allegados, lograron reorganizar una celebración de manera urgente para 130 invitados, que se realizó un día después de la ceremonia religiosa.
Para poder concretarla, debieron pedir dinero prestado, adaptar un vestido y resolver en tiempo récord todos los detalles que habían quedado sin cubrir.
El caso ahora avanza en la Justicia con el patrocinio del abogado Carlos Nayi, y no se descarta que haya más víctimas. Según trascendió, la misma organizadora habría protagonizado situaciones similares en otros eventos, incluyendo fiestas de 15 años y confección de vestidos en condiciones deficientes.
La investigación busca determinar el alcance de las denuncias y establecer las responsabilidades en un caso que generó fuerte repercusión.