El gendarme argentino Nahuel Gallo, detenido en Venezuela desde hace más de 14 meses, se incorporó a una huelga de hambre colectiva en el penal de El Rodeo I, ubicado en las afueras de Caracas.
La medida fue confirmada por su pareja, María Alexandra Gómez, quien sostuvo que la protesta es acompañada por más de 200 reclusos. Según explicó, el reclamo está vinculado a las condiciones de detención y a la falta de avances concretos en los procesos judiciales de los internos.
La huelga había sido advertida inicialmente por la ONG Foro Penal, que brinda asistencia legal a los denominados presos políticos en el país caribeño. Familiares de los detenidos aseguran que la cifra de participantes supera ampliamente el centenar informado en un principio.
De acuerdo con su entorno, Gallo atraviesa una situación delicada tras más de 14 meses privado de su libertad, período que su familia describe como una “desaparición forzada”. La decisión de sumarse a la huelga de hambre podría agravar su estado de salud.
En un mensaje difundido en redes sociales, Gómez responsabilizó a las autoridades del penal y a funcionarios del gobierno venezolano por la seguridad física del gendarme, al tiempo que solicitó la intervención de organismos internacionales y exigió su liberación inmediata.