Una joven de 19 años murió en Caleta Olivia luego de ingerir comida de la basura, en un hecho que pone de relieve la extrema vulnerabilidad de su familia. La víctima ingresó el 6 de febrero al Hospital Zonal con un cuadro grave de sepsis y falleció tras permanecer en la Unidad de Terapia Intensiva.
Junto a ella, tres de sus hermanos de 3, 8 y 13 años también presentaban un avanzado estado de desnutrición y fueron internados bajo monitoreo constante, aunque su estado ya se considera fuera de peligro. La situación familiar se agrava por la falta de documentación: la joven no contaba con DNI, lo que complicó los trámites del sepelio, mientras que los padres nunca acudieron al Registro Civil.
Por otra parte, la madre de la familia fue internada brevemente el 8 de febrero, fue estabilizada y recibió el alta médica correspondiente. Este caso refleja una realidad de extrema pobreza y descuido que afecta a varias familias de la región y alerta sobre la necesidad urgente de asistencia social y sanitaria.