Un violento intento de robo en la localidad bonaerense de Monte Chingolo, partido de Lanús, derivó en la muerte de un precoz delincuente de apenas 14 años y desató una insólita polémica en las redes sociales. El adolescente fue abatido por un efectivo de un grupo de elite de la Policía Federal al que intentó asaltar, lo que provocó que su entorno lo despidiera con amenazas hacia la sociedad y mensajes contra "la gorra".
El trágico episodio tuvo como protagonista a Zahir Mesa (14). Según la reconstrucción de los investigadores, el asalto ocurrió el lunes pasadas las 19, cuando el menor se bajó de una motocicleta junto a tres cómplices e interceptó a un hombre que circulaba en una Honda Titán.
El objetivo era robarle el rodado, pero desconocían que la víctima era un sargento primero de la Policía Federal (de 48 años), integrante del Grupo Especial de Operaciones Federales (GEOF) y especialista francotirador, quien se encontraba vestido de civil.
Arma, disparo y legítima defensa
Ante la amenaza inminente —el adolescente le apuntó con un arma—, el oficial reaccionó rápidamente y lo abatió. El cuerpo de Mesa quedó tendido en el cantero central de la avenida Teniente General Donato Álvarez. Junto a él, los peritos secuestraron una pistola Bersa calibre 22, con la empuñadura sostenida por una gomita.
El fiscal Martín Rodríguez, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 6 de Avellaneda-Lanús, determinó que el policía actuó en legítima defensa y dispuso su libertad. No obstante, la situación en la comisaría 6ta. de Monte Chingolo se volvió sumamente tensa cuando cerca de 200 personas, entre familiares y vecinos del ladrón, se agolparon en el lugar con "ánimos alterados", obligando a trasladar al efectivo a otra dependencia.
"Todo vuelve, manga de antichorros"
Lejos del arrepentimiento, el entorno del menor fallecido inundó las redes sociales con mensajes que causaron fuerte indignación. El joven fue despedido con un típico velorio "tumbero", a los tiros y haciendo rugir motos, mientras que en internet se multiplicaron las amenazas contra quienes celebraron el accionar policial.
"Así festejan la muerte de un chorrito. Después los chorritos van a festejar la muerte de un policía (...) Todo vuelve, manga de antichorros. La concha de toda la Policía" , rezaba una de las polémicas historias de Instagram publicadas por sus allegados.
En otro pasaje, el tono se volvió aún más amenazante hacia la sociedad en general: "No escupan para arriba que todos tienen hermanos, hijos y sobrinos. Nadie sabe qué le depara el destino. Ya se le va a morir uno a ustedes también".
El debate de fondo
El caso no solo visibiliza la violencia urbana, sino que irrumpe en un momento político clave a nivel nacional. La muerte del adolescente de 14 años se produce exactamente en la semana en la que el Senado de la Nación busca convertir en ley la baja de la edad de imputabilidad (de 16 a 14 años), un debate que divide aguas pero que casos como el de Lanús vuelven a poner en el centro de la escena.