Una escena de absoluto terror y locura se vivió en la Escuela Secundaria para Jóvenes y Adultos (ESJA) N°26 de la ciudad de Gualeguaychú, provincia de Entre Ríos, donde un alumno de 20 años atacó salvajemente a cadenazos a sus propios compañeros en el interior del aula.
El brutal episodio se desencadenó durante la jornada del lunes en plena clase. Según los datos aportados por los medios locales R2820 y Elonce, a mitad de la cursada y sin mediar palabra, el violento joven sacó una pesada cadena de moto que llevaba escondida en su mochila y comenzó a golpear de forma indiscriminada a un estudiante.
La situación se descontroló en cuestión de segundos. Ante el ensañamiento del agresor, el profesor a cargo y otros alumnos intervinieron para frenar la paliza, pero en el desesperado forcejeo también terminaron siendo víctimas de los salvajes cadenazos.
El saldo del demencial ataque dejó un total de nueve personas heridas, con edades que van desde los 18 hasta los 52 años. Cuando los efectivos policiales arribaron tras el llamado de urgencia de los directivos, se encontraron con las aulas completamente desordenadas y manchadas de sangre. El jefe de la Comisaría Novena, Enrique Villalba, confirmó tras la revisión del médico policial que, afortunadamente, todas las víctimas presentaron lesiones leves.
Fuga, insólito regreso y captura
Tras desatar el caos, el agresor huyó rápidamente a bordo de una motocicleta de 110 cc antes de que arribaran los patrulleros. Sin embargo, en una decisión completamente temeraria, el violento sujeto regresó al establecimiento educativo minutos más tarde con la intención de volver a ingresar.
En ese preciso momento, los efectivos policiales que ya custodiaban el edificio lograron interceptarlo y reducirlo de inmediato. Durante la requisa del vehículo, los uniformados encontraron la cadena utilizada para la masacre escondida dentro del baúl de la moto.
El atacante quedó detenido y a disposición de la Justicia, mientras las autoridades de la escuela aguardan las resoluciones legales para definir la expulsión definitiva del agresor.