Un caso desgarrador de diagnóstico tardío y sufrimiento infantil conmueve al país. "Mirá, yo me voy a Buenos Aires, pero no voy a pasear. Voy a curarme, no me voy a jugar", fue la frase con la que una niña de apenas 6 años se despidió de su hermana antes de partir hacia el Hospital Garrahan.
La pequeña, oriunda de la provincia de Chaco, vivió un calvario que comenzó en octubre de 2024 con un fuerte dolor de espalda. Durante un año, su familia recorrió pasillos de hospitales y consultorios, consultando a más de 20 profesionales —entre traumatólogos, kinesiólogos y neurólogos— sin obtener una respuesta certera.
El diagnóstico equivocado
Ante la falta de respuestas, y tras un electroencefalograma con una alteración, un médico del Hospital Pediátrico de Chaco diagnosticó erróneamente que la niña sufría de epilepsia. Fue medicada con topiramato, una droga que consumió innecesariamente durante más de un año, con dosis que fueron aumentando ante la persistencia del dolor.
"Nunca fue epilepsia. Su cerebro siempre estuvo perfecto", lamentó Patricia, su mamá. Mientras tanto, la niña adelgazaba, vivía con sueño y el dolor en la espalda nunca cesaba.
El punto de quiebre
La situación se tornó crítica cuando la nena despertó una mañana con un brazo inmóvil. Su madre se negó a que la siguieran atendiendo en su provincia y exigió el traslado urgente a Buenos Aires. "Yo no quiero que la toquen más", sentenció Patricia ante los médicos locales.
Al llegar al Hospital Garrahan, una resonancia magnética reveló la verdad devastadora: no era epilepsia, sino un tumor en el tórax (neuroblastoma).
Lucha por la vida
Actualmente, la niña se encuentra internada y ya comenzó su primer ciclo de quimioterapia. Su familia, sin obra social y con el padre habiendo dejado su trabajo de Uber para acompañarlas, atraviesa una difícil situación económica en Buenos Aires, necesitando ayuda para costear el alojamiento y la dieta especial que requiere el tratamiento.
Cifras que alarman
El caso pone en foco la importancia del diagnóstico precoz. En Argentina, se detectan 3,7 casos de cáncer infantil por día, siendo las leucemias y los tumores del sistema nervioso los más frecuentes. Aunque la tasa de supervivencia es alta (70%) si se trata a tiempo, historias como la de esta niña chaqueña exponen las fallas del sistema cuando el diagnóstico llega tarde.