La investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó en las últimas horas un nuevo capítulo con el análisis de un teléfono celular considerado clave para el expediente.
Se trata de un iPhone 15 perteneciente al empresario Matías Tabar, contratista que declaró ante la Justicia haber ejecutado importantes obras de remodelación en una propiedad vinculada al funcionario, con un costo total estimado en 245.000 dólares.
Debido a las dificultades técnicas para acceder al contenido del dispositivo, el teléfono fue derivado a un área especializada con tecnología avanzada para intentar su desbloqueo y recuperar información potencialmente eliminada.
Ante esta situación, la defensa de Adorni solicitó formalmente participar en el procedimiento pericial, con el objetivo de supervisar el proceso de extracción de datos.
Uno de los principales focos de la investigación está puesto en la posibilidad de reconstruir conversaciones y mensajes temporales presuntamente utilizados para coordinar pagos, presupuestos y otros detalles vinculados a las refacciones, muchas de las cuales —según declaró el contratista— habrían sido abonadas en efectivo y sin respaldo documental formal.
Paralelamente, el juez Ariel Lijo amplió las medidas de investigación hacia empresas relacionadas con Bettina Angeletti, esposa del funcionario, titular de una consultora privada cuyas operaciones comerciales también quedaron bajo análisis.
La Justicia intenta determinar si existieron vínculos irregulares entre compañías con contratos estatales y servicios contratados a través de firmas asociadas al entorno familiar del jefe de Gabinete.
El avance del expediente agrega presión política y judicial sobre uno de los funcionarios más cercanos al presidente Javier Milei, mientras continúan acumulándose pruebas sobre movimientos financieros, patrimonio y presuntas incompatibilidades.