A más de cinco años del brutal crimen de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell, Lucas Pertossi, uno de los rugbiers condenados a 15 años de prisión, decidió romper el histórico pacto de silencio. Desde la cárcel, brindó una entrevista donde intentó despegarse del asesinato, justificó su accionar aquella madrugada y reveló detalles escalofriantes sobre lo que hicieron minutos después de la golpiza fatal.
Hamburguesas, chicas y "cosas normales"
El punto más indignante de su relato giró en torno a la actitud que tomó el grupo inmediatamente después del feroz ataque a la salida del boliche Le Brique. Lejos de mostrar preocupación, Pertossi relató con asombrosa frialdad cómo fue la salida a una casa de comidas rápidas junto a Máximo Thomsen.
"Hablamos de la noche, de chicas, de cosas normales", aseguró. Según su propio testimonio, durante esa comida nadie mencionó la golpiza, no percibió a sus amigos manchados con sangre ni notó signos de nerviosismo en el grupo. "Actuamos como si nada hubiera pasado. Creo que ninguno tomó dimensión de lo que había pasado", esgrimió el joven de Zárate.
El audio de "caducó" y su rol en el ataque
Durante la entrevista, Pertossi buscó minimizar sistemáticamente su rol en el crimen. Aseguró que su participación se limitó a grabar la pelea inicial con el celular y admitió haberle dado "una o dos patadas" a Tomás D’Alessandro, amigo de Fernando, pero justificó que lo hizo "para que soltara a Blas Cinalli" y no para lastimarlo. "Nunca vi a Thomsen ni a Fernando. Escuchaba gritos, mucho quilombo. Fue un segundo que pasó todo", declaró.
Al ser consultado sobre el repudiable audio de WhatsApp donde le avisaba al resto del grupo que Fernando había "caducado", el rugbier intentó excusarse alegando un supuesto estado de shock. "No me acordaba, no podía creer por qué me referí de esa manera", sostuvo desde el penal.
El dardo contra su abogado y una frase repudiable
En otro tramo de su descargo, Pertossi apuntó todos los cañones contra Hugo Tomei, el abogado que representó a los ocho acusados durante el mediático juicio en Dolores. "Me sentí muy mal defendido. La estrategia fue todos juntos en bloque y no todos hicimos lo mismo ni tuvimos la misma participación", disparó, confirmando que la defensa conjunta le impidió dar su versión de los hechos desde un principio.
A raíz de esto, su nuevo abogado presentó un pedido de nulidad de la sentencia exigiendo un nuevo juicio, argumentando que su caso es "notoriamente distinto" al de los condenados a prisión perpetua y que no se halló sangre de la víctima en sus prendas.
A modo de cierre, y pese a asegurar estar arrepentido de "no haber hecho nada para evitarlo", Pertossi lanzó una polémica definición sobre el brutal asesinato que conmocionó al país: "No fue un asesinato porque ninguno tuvo intención de matarlo. Lo tomo como una tragedia, algo que se fue de las manos".