La Justicia de Santa Fe decretó la quiebra de Sancor, la histórica cooperativa láctea que no logró recuperarse de una profunda crisis que se extendió durante las últimas dos décadas.
La medida, dispuesta por un tribunal de Rafaela, pone fin a casi un siglo de trayectoria de la empresa fundada en 1938, que en los últimos años había acumulado deudas por más de 120 millones de dólares y registraba ocho meses de salarios impagos.
El fallo también declaró inaplicable el mecanismo de salvataje previsto en la Ley de Concursos y Quiebras, lo que marca un punto de no retorno en el proceso judicial.
A partir de ahora, la sindicatura designada continuará al frente del proceso, con la tarea de administrar los activos y definir qué unidades productivas podrán seguir operativas de manera transitoria. Aquellas plantas que mantengan actividad continuarán funcionando bajo supervisión, mientras que el resto deberá ser preservado para evitar un mayor deterioro.
La continuidad de las operaciones será momentánea, hasta que se concrete la venta de los activos, instancia en la que podrían redefinirse los contratos laborales según lo determine el eventual comprador.
Detrás de la decisión judicial hay un escenario crítico: cesación de pagos, falta de liquidez, conflictos laborales y una estructura que dejó de ser sostenible. La empresa no solo adeuda sueldos y aguinaldos, sino que también enfrenta denuncias por irregularidades en la liquidación de haberes.
El pedido de quiebra había sido presentado por la propia firma días atrás, en lo que muchos interpretaron como la confirmación de una situación irreversible.
Sancor supo ser un símbolo de la industria láctea argentina. En su auge, llegó a procesar más de 4,6 millones de litros de leche diarios y se consolidó como líder del sector. Sin embargo, con el paso del tiempo, la caída en la producción, los problemas financieros y un contexto económico adverso fueron debilitando su posición hasta llevarla a este desenlace.
El cierre de este capítulo deja no solo un impacto económico, sino también social, con cientos de trabajadores afectados y el final de una de las cooperativas más representativas del país.