La empresa argentina de neumáticos Fate informó que reabrirá su planta industrial mientras se encuentre vigente la conciliación obligatoria dictada por el Gobierno nacional, aunque aclaró que la decisión estará sujeta a la verificación de condiciones técnicas y de seguridad dentro del establecimiento.
La medida se da en el marco del conflicto originado tras el anuncio de cierre definitivo de la fábrica ubicada en Virreyes, partido bonaerense de San Fernando, y el despido de 920 trabajadores.
En un comunicado oficial, la compañía señaló que hará efectivos los términos de la conciliación una vez garantizadas las condiciones imprescindibles para operar. Según indicaron, el predio permanece tomado, por lo que primero deberán constatarse las condiciones necesarias para reiniciar tareas.
No obstante, la reapertura no implicará una reanudación inmediata de la producción de neumáticos. El proceso demandará entre dos y tres días para evaluar qué actividades podrán desarrollarse durante el período de conciliación. La intención es producir en la medida de lo posible con los insumos actualmente disponibles.
La conciliación obligatoria fue dictada por 15 días y estableció retrotraer la situación laboral al estado previo al conflicto. Durante ese plazo, los despidos quedaron suspendidos y la empresa debe garantizar la asignación de tareas de manera normal y habitual.
Desde la firma argumentaron que el cierre responde a una marcada caída de la demanda, pérdida de competitividad y un incremento significativo de las importaciones, además de un prolongado conflicto con el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático (SUTNA).
Las indemnizaciones previstas tras el anuncio de cierre no se concretaron debido a la intervención oficial. Según indicaron desde la empresa, si la conciliación se extiende, la situación laboral se mantendrá en los mismos términos hasta que finalice la instancia administrativa.