El juicio oral y público por el hundimiento del ARA San Juan avanza hacia una etapa determinante con el inicio de las declaraciones testimoniales en el Tribunal Oral Federal de Santa Cruz, con sede en Río Gallegos.
El proceso judicial busca establecer responsabilidades penales por la tragedia ocurrida el 15 de noviembre de 2017, cuando el submarino desapareció en el Atlántico Sur con 44 tripulantes a bordo, en uno de los episodios más conmocionantes de la historia reciente argentina.
Desde la querella mayoritaria, que representa a 34 familias, señalaron que esta nueva instancia será “clave y decisiva” para el avance de la causa, luego de una primera semana centrada en las declaraciones de los imputados.
La abogada querellante, Valeria Carreras, sostuvo que las expectativas son “altísimas”, ya que los testigos —a diferencia de los imputados— tienen la obligación de declarar con veracidad. Durante esta etapa está previsto que comparezcan alrededor de 20 personas, entre ellas especialistas técnicos y excomandantes del submarino.
Los testimonios apuntarán a esclarecer el estado de la nave, las condiciones en las que operaba y las decisiones adoptadas antes del hundimiento.
En paralelo, los familiares de las víctimas continúan reclamando acceso total a la documentación del caso y el fin de lo que denominan un “blindaje naval”, con el objetivo de que se conozca toda la verdad.
La tragedia también tuvo un fuerte impacto en Misiones, ya que entre los tripulantes se encontraban la teniente de navío Eliana María Krawczyk y el cabo Jorge Isabelino Ortiz.
A más de ocho años del hundimiento, el desarrollo del juicio es seguido de cerca por las familias y por la sociedad, que mantiene vigente el reclamo de memoria, verdad y justicia.