El aumento de contagios de coqueluche en Argentina encendió señales de preocupación entre especialistas, quienes advierten sobre el riesgo que implica esta enfermedad, especialmente para los bebés.
Según datos recientes del Boletín Epidemiológico Nacional, los casos comenzaron a incrementarse durante 2025 y la tendencia se mantiene en lo que va de 2026. Se trata de una infección respiratoria altamente contagiosa, también conocida como tos ferina, que puede provocar complicaciones graves en lactantes y niños pequeños.
Desde el ámbito médico remarcan que la principal herramienta para prevenirla es la vacunación, incluida en el Calendario Nacional con dosis que se aplican desde los primeros meses de vida y también durante el embarazo, con el objetivo de proteger a los recién nacidos.
El crecimiento de casos se da en un contexto de descenso en las coberturas de vacunación, lo que genera una mayor cantidad de personas susceptibles a contraer la enfermedad. Durante 2025 se notificaron más de 6.800 casos sospechosos, de los cuales más de 1.200 fueron confirmados, con 11 fallecimientos en menores de 2 años.
A nivel regional, organismos internacionales también detectaron aumentos en varios países de América, lo que refuerza la necesidad de intensificar las medidas de prevención.
Frente a este escenario, las autoridades sanitarias instan a la población a completar los esquemas de vacunación, realizar consultas médicas ante síntomas compatibles y fortalecer los controles para evitar la propagación de la enfermedad.