Una adolescente de Mendoza llevó a la Justicia a su propia madre después de descubrir que había subido fotos de ambas a Tinder y otras redes sociales sin su autorización. La menor decidió denunciar la situación tras sufrir acoso escolar, ya que sus compañeros accedieron a las publicaciones y comenzaron a burlarse de ella. “Me sentí expuesta y humillada”, declaró ante el tribunal.
El caso se resolvió en el fuero de Familia, que falló a favor de la joven y ordenó la eliminación inmediata de todas las imágenes. Especialistas destacan que este tipo de situaciones se enmarca en el fenómeno conocido como “sharenting”, que describe la sobreexposición de hijos en redes sociales por parte de sus padres, un comportamiento que puede tener consecuencias legales y emocionales importantes.
La decisión judicial marca un precedente sobre los límites de la privacidad de los menores frente a la publicación de sus imágenes en plataformas digitales, subrayando la responsabilidad de los padres en el manejo de información sensible de sus hijos.