Este 22 de febrero se cumplió un año de la desaparición de Lian Gael Flores Soraide, el niño de tres años visto por última vez en su vivienda de Ballesteros Sud, Córdoba. A doce meses del hecho, la causa sigue sin imputados ni certezas, aunque en los últimos días una pista surgida en el exterior volvió a movilizar a los investigadores.
El expediente se tramita en simultáneo en la Justicia provincial y federal, y desde el inicio se mantuvieron abiertas todas las hipótesis. Sin embargo, cobró nueva fuerza la posibilidad de un caso vinculado a trata de personas luego de que surgieran datos que ubicarían al menor en Bolivia, lo que motivó medidas y consultas en ese país y también en Perú.
El abogado de la familia, Carlos Nayi, confirmó que la información es analizada, aunque aclaró que por el momento no existen pruebas concluyentes. En paralelo, la fiscalía difundió meses atrás una imagen actualizada del niño realizada con herramientas de inteligencia artificial para facilitar su reconocimiento.
Mientras la investigación avanza, el dolor de la familia permanece intacto. Los padres reiteran que creen que su hijo está vivo y que fue llevado por terceros. En distintas entrevistas, describieron la angustia cotidiana y la necesidad de obtener respuestas sobre lo ocurrido.
La desaparición se denunció la misma tarde en que el niño dejó de ser visto. Desde entonces se desplegaron amplios operativos con participación de policías, bomberos, drones, helicópteros y perros rastreadores en la zona rural donde vivía. El único elemento hallado fue una prenda de vestir del menor, sin que aparecieran otros indicios firmes.
Durante el primer tramo de la investigación se analizaron múltiples líneas: la presencia de vehículos en la zona, el testimonio de vecinos y la actividad de personas que habían estado en la vivienda en los días previos. También se realizaron peritajes a teléfonos y allanamientos, pero ninguna de esas pistas permitió establecer responsabilidades.
A un año del hecho, continúa vigente la recompensa millonaria ofrecida por las autoridades para quienes aporten información certera. En este nuevo aniversario, familiares y allegados convocan a actividades para mantener visible el caso y renovar el pedido de justicia, con la esperanza de que la nueva pista permita finalmente saber qué pasó con Lian.