Un impactante robo ocurrió ayer en el partido bonaerense de Hurlingham, cuando un grupo de delincuentes interceptó y baleó una camioneta blindada que transportaba una millonaria suma de dinero. Según las primeras estimaciones, los ladrones se llevaron alrededor de 30 millones de pesos y 50.000 dólares.
El ataque
El violento episodio tuvo lugar en Camino del Buen Ayre, a la altura de la bajada Presidente Julio Argentino Roca, en la intersección con la calle William Morris. La víctima, un hombre de 61 años que manejaba una Jeep Compass blindada, fue sorprendido por al menos tres vehículos que bloquearon su paso.
Los agresores, armados con armas de grueso calibre, dispararon varias veces contra la puerta delantera izquierda de la camioneta con el objetivo de abrirla. Al no lograrlo debido a la resistencia del blindaje, recurrieron a un método poco usual: utilizaron una pala de punta para arrancar la puerta y acceder al interior del vehículo.
El botín y las consecuencias
Aunque el monto exacto sustraído no fue confirmado oficialmente, fuentes cercanas a la investigación señalaron que el robo asciende a aproximadamente 30 millones de pesos y 50.000 dólares.
La víctima, quien se presume trabaja como prestamista, no sufrió heridas graves pero quedó en estado de shock debido a la violencia del ataque. Posteriormente, inició los trámites judiciales correspondientes para formalizar la denuncia.
La investigación
El caso es investigado por el fiscal Hugo Ravizzini, titular de la Fiscalía N°7 de Morón, quien lo caratuló como “robo agravado por uso de arma de guerra y por haber sido perpetrado en banda”.
Ravizzini ordenó un relevamiento exhaustivo de las cámaras de seguridad de la zona para identificar el trayecto de los delincuentes tras la fuga y recabar pistas sobre su identidad. Por el momento, no se han reportado detenciones relacionadas con el caso.
Inseguridad y preocupación
Este incidente resalta la creciente preocupación por la inseguridad en la región del conurbano bonaerense, donde los asaltos violentos y robos organizados parecen haberse incrementado. Las autoridades trabajan contrarreloj para esclarecer este hecho, que vuelve a poner en discusión las estrategias de seguridad en zonas críticas como el Camino del Buen Ayre.
Las imágenes captadas por las cámaras de seguridad serán clave para reconstruir el accionar de los delincuentes y avanzar en la identificación de los responsables.