Argentina se convirtió en el centro de la actividad ovina internacional al recibir el primer Congreso Mundial de Hampshire Down, un evento que se desarrolla en el marco de la Exposición Rural 2026 en el predio de Palermo.
La elección del país como sede representa un reconocimiento al crecimiento de la genética nacional y surgió a partir de una propuesta impulsada por representantes del Reino Unido, lugar de origen de esta raza, quienes destacaron la calidad y adaptación alcanzada por los ejemplares argentinos.
El encuentro reúne durante cuatro jornadas a criadores, técnicos y especialistas de seis países: Inglaterra, Irlanda, Colombia, Uruguay, Paraguay y Brasil, que participan de conferencias, evaluaciones productivas y actividades vinculadas al desarrollo de la raza.
Uno de los principales ejes del congreso está centrado en los avances en genética, nutrición y biotecnologías reproductivas. También se analizan estrategias sanitarias y herramientas vinculadas a la mejora productiva de los rodeos ovinos.
Entre los temas destacados aparece el trabajo sobre genómica y el seguimiento sanitario para prevenir enfermedades como el scrapie, una afección que requiere controles permanentes dentro del sector.
Además, los participantes presentan informes sobre la evolución de la actividad en cada país y realizan la clasificación de los mejores ejemplares de la raza.
El potencial del Hampshire Down argentino
El encuentro también busca posicionar la producción nacional dentro del mercado internacional de genética ovina. Los especialistas destacan que los ejemplares argentinos se caracterizan por su precocidad, buena conformación y capacidad para producir carne de calidad.
Estas características convierten a la raza en una alternativa atractiva tanto para el abastecimiento del mercado interno como para futuras oportunidades de exportación.
Una oportunidad para abrir nuevos mercados
Desde la Asociación Argentina de Criadores de Hampshire Down remarcaron que el congreso representa la consolidación de años de trabajo de los productores nacionales.
La entidad, que reúne a más de un centenar de cabañeros en distintas regiones del país, busca aprovechar la presencia internacional para impulsar nuevos acuerdos comerciales que permitan exportar reproductores, semen y embriones.
“Nos enorgullece mostrar lo que las cabañas argentinas hacen y nos ilusionamos con generar nuevos protocolos de exportación para llevar nuestra genética a más destinos”, destacaron desde la organización.
Con esta primera edición del Congreso Mundial de Hampshire Down, Argentina refuerza su protagonismo dentro de la producción ovina y muestra al mundo el desarrollo alcanzado por sus criadores.