Venezuela continúa afrontando las consecuencias de los dos potentes terremotos que se registraron este miércoles y que dejaron un saldo preliminar de 188 personas fallecidas y 1.520 heridas, según informaron las autoridades nacionales.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, brindó durante la madrugada el primer informe oficial sobre la tragedia y advirtió que la cifra de víctimas podría aumentar, ya que todavía no se dispone de datos completos de la ciudad de La Guaira, uno de los sectores más afectados por el desastre.
Los movimientos telúricos alcanzaron magnitudes de 7,2 y 7,5 grados y ocurrieron con apenas un minuto de diferencia, de acuerdo con datos difundidos por el Servicio Geológico de Estados Unidos. Los epicentros fueron localizados en Yumaré, al oeste de Caracas, y tuvieron profundidades de 13 y 10 kilómetros.
Ver también | Cuando el aire no enfría, arrancan las teorías
Como consecuencia de los sismos, se registraron derrumbes, daños estructurales y graves destrozos en distintos puntos de la capital venezolana. Ante la emergencia, el Gobierno dispuso la suspensión de clases, actividades no esenciales y servicios de transporte aéreo y ferroviario.
La situación más delicada se vive en La Guaira, donde los daños son de gran magnitud y las autoridades la calificaron como una “zona de desastre”. Equipos de emergencia trabajan contrarreloj para localizar a personas desaparecidas y asistir a los afectados.
“Es una verdadera tragedia”, expresó Rodríguez al transmitir sus condolencias a las familias de las víctimas. Mientras tanto, continúan las tareas de rescate en distintas regiones del país y se espera una actualización oficial de las cifras en las próximas horas.