Un impactante episodio meteorológico sorprendió este sábado a los habitantes del noroeste de Australia, cuando el cielo adoptó un intenso tono rojizo que transformó por completo el paisaje y generó una ola de reacciones en redes sociales. El fenómeno ocurrió en el marco del paso del ciclón Narelle, que afecta la región con fuertes vientos y condiciones extremas.
Las ráfagas, que superaron los 200 kilómetros por hora, levantaron grandes cantidades de polvo con alto contenido de óxido de hierro. Esta combinación alteró la forma en que la luz solar atraviesa la atmósfera, generando un efecto visual poco habitual.
Especialistas explicaron que las partículas en suspensión dispersaron las longitudes de onda más cortas —como las azules— mientras que las más largas, como las rojas, lograron atravesar el aire cargado, produciendo ese tono tan particular. La presencia de nubes y la densidad del ambiente intensificaron aún más el fenómeno.
Vecinos de distintas localidades, especialmente en Shark Bay, registraron el momento y lo compartieron en internet. Muchos describieron la escena como “apocalíptica”, mientras otros manifestaron su sorpresa por el repentino oscurecimiento del cielo y las dificultades para respirar.
El ciclón también dejó consecuencias materiales. Se reportaron cortes de energía y daños en estructuras, además de condiciones climáticas adversas que complicaron la vida cotidiana de los residentes.
Según los meteorólogos, se trata de un evento poco frecuente: es apenas la tercera vez que un sistema de este tipo impacta simultáneamente en tres costas australianas.