Un potente terremoto de magnitud 7,6º estremeció este lunes por la noche la costa norte de Japón, provocando que las autoridades activaran de inmediato una alerta de tsunami para varias prefecturas del país. El fenómeno obligó a evacuar a miles de personas ante el riesgo de olas peligrosas.
El epicentro se ubicó frente a la costa de la prefectura de Aomori, a unos 80 kilómetros mar adentro y a una profundidad cercana a los 50 kilómetros. En zonas como Hachinohe, el movimiento alcanzó una intensidad alta en la escala sísmica japonesa, lo que provocó caída de objetos, daños en viviendas y momentos de gran incertidumbre entre los habitantes.
A raíz de la emergencia, se dispuso la evacuación preventiva en áreas costeras de Aomori, Iwate y la isla de Hokkaido. Las autoridades advirtieron que las olas podían alcanzar hasta tres metros, aunque finalmente se registraron alturas menores en distintos puertos. Con el correr de las horas, y al estabilizarse las condiciones, la alerta fue levantada.
El sismo dejó un número de heridos leves y generó interrupciones parciales en el suministro eléctrico en varias localidades. No se reportaron daños severos en instalaciones estratégicas ni un saldo fatal confirmado.
Especialistas indicaron que podrían producirse réplicas de consideración en los próximos días. Por ello, se recomendó a la población mantenerse atenta a los comunicados oficiales, especialmente quienes residen cerca del mar o de cursos de agua.