El ultraconservador José Antonio Kast Rist, de 59 años, fue elegido presidente de Chile en las elecciones celebradas el domingo, impulsado por el creciente temor a la delincuencia y la inmigración descontrolada, lo que convierte a este país en la última nación latinoamericana en dar un giro radical hacia la derecha.
Con 83,4% de los votos escrutados, Kast obtuvo cerca de un 59%, seguido por la comunista Jeannette Jara con alrededor de 41%, según el organismo electoral Servel.
Kast, hijo de inmigrantes alemanes de la posguerra, asumirá el cargo el 11 de marzo con la promesa de un “gobierno de emergencia” para tomar medidas drásticas contra la migración irregular y reducir los impuestos y el gasto público.
A nivel regional, su triunfo representa la última reprimenda a la izquierda en América Latina después de que el partido de Javier Milei ganara las elecciones de mitad de mandato en Argentina y Rodrigo Paz pusiera fin a 20 años de gobierno socialista en Bolivia.