El gobierno de Israel afirmó haber llevado a cabo un ataque “preciso y letal” en el que murió un alto comandante de la Armada iraní, en el marco de la creciente tensión por el control del estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el comercio mundial de petróleo.
De acuerdo con el ministro de Defensa israelí, la operación tuvo como objetivo a Alireza Tangsiri, integrante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y señalado como uno de los responsables del bloqueo de esa vía marítima clave, por donde circula cerca del 20% del petróleo a nivel global. En el mismo operativo, también habrían muerto otros altos mandos navales iraníes.
Desde Israel sostienen que la acción busca debilitar la capacidad iraní de restringir la navegación en la zona, en un contexto de conflicto que se intensificó desde fines de febrero, cuando comenzaron las hostilidades con la participación de Estados Unidos.
El estrecho de Ormuz permanece cerrado para determinados países considerados enemigos por Irán, aunque se permite el paso de buques de naciones aliadas. Esta situación impactó de lleno en los mercados internacionales, con una suba en los precios del petróleo debido a la importancia estratégica del paso marítimo.
En ese escenario, Estados Unidos presiona para que se restablezca la libre circulación, mientras que Irán mantiene su postura, lo que agrava la incertidumbre global en materia energética y geopolítica.