Según informó el ministro de Defensa británico, John Healey, el buque ruso habría apuntado láseres de alta intensidad contra los pilotos de un avión P-8 Poseidón enviado a escoltarlo, en un episodio que Londres considera sin precedentes.
Las autoridades del Reino Unido sostienen que el barco estaría realizando mapeos de cables submarinos y redes de energía, tareas atribuibles a la Dirección Principal de Investigación de Aguas Profundas de Rusia (GUGI), una unidad experta en operaciones clandestinas en el lecho marino.
Healey fue categórico al advertir que el Reino Unido seguirá cada movimiento del Yantar:
“Los vemos, sabemos lo que están haciendo y estamos preparados para actuar”, afirmó.
El despliegue incluyó una fragata de la Royal Navy y aviones P-8, que documentaron el uso de láseres contra la tripulación británica. Healey calificó el acto como extremadamente peligroso y aseguró que es la primera vez que registran algo similar contra la RAF.
Para los especialistas, el accionar del Yantar podría escalar la tensión. Michael Clarke, profesor del King’s College London, sostuvo que el buque tiene “una intención claramente maliciosa” y que es capaz de lanzar minisubmarinos con potencial para dañar infraestructura crítica bajo el mar.
“Nos encaminamos a un posible incidente grave entre Occidente y Rusia”, advirtió.