Un equipo de investigadores de la Universidad de Lund, en Suecia, presentó un nuevo test de sangre capaz de mejorar significativamente la precisión del diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer. La prueba combina los biomarcadores p-tau217 y eMTBR-tau243, lo que permite diferenciar con mayor exactitud a pacientes con deterioro cognitivo de aquellos con síntomas avanzados, reduciendo los falsos positivos del 43% al 16%, según lo publicado en The Lancet Neurology.
El análisis se realizó sobre 572 pacientes en el marco del proyecto BioFinder2 y se validó en un grupo independiente de Estados Unidos. Los resultados muestran que quienes presentan ambos marcadores en sangre no solo cumplen criterios diagnósticos más precisos, sino que también presentan un deterioro cognitivo más rápido, convirtiendo al test en una herramienta tanto diagnóstica como pronóstica.
“El uso combinado de estos biomarcadores nos permite identificar mejor quién tiene Alzheimer y en qué etapa de la enfermedad se encuentra”, explicó Niklas Mattsson-Carlgren, líder del estudio.
¿Cómo funciona la prueba?
El marcador p-tau217 refleja alteraciones de la proteína tau en el cerebro, responsables de la formación de ovillos neurofibrilares, mientras que eMTBR-tau243 complementa la información, afinando la detección de la enfermedad establecida. De las 350 personas con altos niveles de p-tau217, 341 presentaban acumulación de amiloide en el cerebro, confirmando la relación entre los marcadores sanguíneos y la neuropatología típica del Alzheimer.
Actualmente, la prueba requiere técnicas de espectrometría de masas, por lo que su uso está limitado a centros especializados. El equipo sueco busca simplificarla para que pueda implementarse en servicios de atención primaria, ampliando el acceso al diagnóstico temprano.
Un paso clave para tratamientos y ensayos clínicos
La detección precisa de la etapa de la enfermedad permite planificar tratamientos específicos, incluir pacientes en ensayos clínicos adecuados y anticipar el acompañamiento sociosanitario que requieren los pacientes y sus familias. Según la Organización Mundial de la Salud, el Alzheimer representa entre el 60% y 70% de los casos de demencia, lo que convierte a este avance en un hito importante para la salud global.