China, uno de los países líderes en infraestructura ferroviaria, impulsa un megaproyecto que promete cambiar la forma de viajar: un tren bala submarino capaz de alcanzar velocidades de más de 250 km/h para conectar dos penínsulas en cuestión de minutos.
La iniciativa apunta a resolver un problema histórico de conectividad. Actualmente, trasladarse entre Dalian y Yantai puede llevar hasta seis horas por vía terrestre o más de ocho horas en ferry, lo que implica mayores costos y tiempos tanto para pasajeros como para el transporte de mercancías.
El proyecto, denominado Bohai Strait Tunnel, prevé atravesar el Mar de Bohai con una inversión estimada de entre 220.000 y 300.000 millones de yuanes. La obra permitiría recorrer unos 123 kilómetros en apenas 40 minutos.
El diseño contempla tres túneles paralelos: dos para el paso de trenes y uno central destinado a tareas de mantenimiento y emergencias. Además, se integrará a la red ferroviaria de alta velocidad del país, permitiendo conexiones fluidas sin necesidad de cambiar de transporte.
Uno de los mayores desafíos será la ingeniería del sistema, ya que deberá garantizar impermeabilidad, ventilación adecuada y seguridad en una zona con actividad sísmica y geología compleja. Para ello, se prevén sensores de filtraciones, monitoreo en tiempo real y protocolos avanzados de evacuación.
De concretarse, el proyecto no solo reduciría drásticamente los tiempos de viaje, sino que también marcaría un nuevo hito en la infraestructura de transporte a nivel mundial.