La misión Artemis II dio un paso fundamental rumbo a la Luna luego de que la nave Orión ingresara en la llamada “esfera de influencia lunar”, el punto en el que la gravedad del satélite comienza a imponerse sobre la de la Tierra, según confirmó la NASA.
Este momento marca el inicio de la fase final del trayecto, en la que la atracción lunar guiará la nave para rodear el satélite y luego emprender el regreso sin necesidad de una gran propulsión adicional.
La tripulación está integrada por tres astronautas estadounidenses y uno canadiense, en una misión que busca consolidar el regreso humano al entorno lunar después de más de 50 años.
Durante las últimas horas, los astronautas realizaron pruebas de pilotaje manual y avanzaron en su plan de observación científica. El objetivo es registrar imágenes y datos de distintos accidentes geográficos de la Luna.
El sobrevuelo permitirá observar el satélite completo, incluidos sus polos, desde una perspectiva inédita para el ser humano. Además, la tripulación ya compartió imágenes de la cara oculta de la Luna, que describieron como “absolutamente espectacular”.
Artemis II forma parte del programa de la NASA que apunta a establecer una presencia sostenida en la Luna, con la mira puesta en un futuro alunizaje previsto para 2028.