En la previa del estreno de Boca Juniors en la Copa Libertadores, se desató una fuerte controversia por la escasa cantidad de tickets que recibirían sus hinchas para el duelo ante Universidad Católica.
Según trascendió, el conjunto chileno planea otorgar apenas 450 entradas para la parcialidad visitante, una cifra muy por debajo de lo establecido por el reglamento de la CONMEBOL, que exige un mínimo de 2.000 localidades para este tipo de partidos.
El encuentro se disputará en el renovado Claro Arena, con capacidad para poco más de 20 mil espectadores, lo que alimenta aún más el malestar en el entorno “Xeneize”.
Desde Boca no descartan realizar un reclamo formal para ampliar el cupo de entradas, mientras se aguarda la aprobación final de las autoridades de seguridad chilenas. De mantenerse esta decisión, el club local podría enfrentar sanciones económicas por incumplir la normativa vigente.
El cruce, programado para el 7 de abril, ya comenzó a jugarse fuera de la cancha, en medio de tensiones por la organización y el acceso del público visitante.