A poco más de dos meses del inicio del Mundial 2026, una situación inesperada sacudió al mundo del fútbol: Nike reconoció un error en las camisetas oficiales de varias selecciones, un detalle que impacta directamente en la estética de los uniformes.
El inconveniente alcanza a once equipos que vestirán la marca estadounidense, entre ellos potencias como Brasil, Francia, Inglaterra y Croacia, además de los anfitriones Estados Unidos y Canadá. El problema no solo se limita a la indumentaria que utilizarán los jugadores, sino también a las millones de unidades que ya están distribuidas en el mercado.
El defecto se encuentra en la zona de los hombros, donde se genera un pliegue que produce un efecto visual similar a un bulto. Si bien en algunos diseños pasa más desapercibido, en camisetas de líneas más simples el detalle resulta evidente y generó críticas entre fanáticos.
Desde la empresa reconocieron públicamente la situación y admitieron que el producto no cumple con los estándares estéticos esperados, aunque aclararon que el rendimiento deportivo no se ve afectado.
En paralelo, Nike inició conversaciones con las federaciones involucradas para analizar posibles soluciones. Sin embargo, el corto margen de tiempo y la logística de producción hacen difícil una corrección total antes del inicio del torneo, especialmente en las prendas que ya fueron comercializadas.
Entre las selecciones afectadas se encuentran Brasil, Uruguay, Francia, Inglaterra, Croacia, Países Bajos, Noruega, Turquía, Estados Unidos, Canadá y Australia, todas con indumentaria diseñada por la misma marca.
El episodio generó repercusión en la previa de una Copa del Mundo donde las camisetas suelen convertirse en símbolos y objetos de colección, y dejó en evidencia los desafíos de producción incluso para las grandes marcas del deporte.