Cristiano Ronaldo volvió a captar la atención fuera de las canchas tras concretar una nueva y millonaria inversión inmobiliaria en Medio Oriente. El astro portugués adquirió dos residencias de alto nivel en un exclusivo complejo cerrado ubicado sobre el Mar Rojo, en Arabia Saudita, un desarrollo pensado para un público extremadamente reducido y con acceso restringido únicamente por vía marítima o aérea.
El proyecto se encuentra en una isla situada a unos 26 kilómetros del continente y se caracteriza por su aislamiento absoluto, rodeado de arenas blancas y aguas cristalinas. La ausencia de accesos terrestres y la imposibilidad de llegar sin embarcaciones privadas o hidroaviones refuerzan la premisa central del lugar: privacidad total y contacto directo con la naturaleza, lejos del ruido urbano y la exposición pública.
El diseño arquitectónico no pasó desapercibido. Con líneas curvas y tonalidades claras que buscan integrarse al entorno natural, las viviendas generaron comentarios en redes sociales por su particular estética, que algunos usuarios compararon con formas corporales humanas. Desde el desarrollo explicaron que el concepto responde a criterios de sustentabilidad y armonía con el paisaje.
Si bien no trascendió el monto exacto que abonó el futbolista, el valor base de este tipo de residencias ronda los 4,5 millones de dólares. Con esta compra, Ronaldo consolida su vínculo con la región y suma una nueva propiedad a su ya extenso portafolio inmobiliario internacional.