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Deportes

“Colonia Dora siempre está conmigo”: el universo personal y deportivo que marca la vida de Gabriel Deck

El alero santiagueño repasó su recorrido por la Selección, su paso por la NBA, su presente en el Real Madrid y el vínculo inquebrantable con su pueblo natal, que sigue siendo su refugio emocional.

En medio de la intensa agenda que significó afrontar los primeros encuentros clasificatorios al Mundial frente a Cuba, Gabriel Deck se tomó un momento para reflexionar sobre su historia, sus raíces y el presente que atraviesa en su carrera. Con la calma que lo caracteriza, el jugador repasó un camino que va mucho más allá de su destacado rol en la Selección Argentina.

Deck recordó sus inicios en Colonia Dora, Santiago del Estero, el lugar donde creció y que continúa siendo su punto de partida emocional. Desde allí dio sus primeros pasos en el básquet antes de convertirse en figura en la Liga Nacional, con etapas claves en Quimsa y San Lorenzo, que lo catapultaron a Europa. Su rendimiento lo llevó al Real Madrid, donde vive su segundo ciclo y al que considera “el mejor club del mundo”.

El santiagueño, de contrato vigente hasta 2028, confesó su deseo de prolongar aún más su permanencia en la institución: sueña con cerrar su carrera vestido de blanco. “Ojalá pueda retirarme ahí. Es mi ilusión y el lugar donde quiero seguir muchos años más”, expresó.

También repasó su breve incursión en la NBA, donde jugó 17 partidos con Oklahoma City Thunder en dos temporadas. Aunque la experiencia fue corta, asegura que la valora como parte de su crecimiento profesional. “Tuvo cosas buenas y otras no tanto, pero quedó atrás”, dijo, dejando claro que no imagina un regreso a la liga estadounidense.

Durante su etapa en el Thunder compartió equipo con Shai Gilgeous-Alexander, quien por entonces ya mostraba señales del jugador dominante en el que se convertiría. Deck recordó su talento precoz y su capacidad para desequilibrar. Con el paso del tiempo, SGA se transformó en figura absoluta de la NBA, un ascenso que el santiagueño calificó como “impactante, aunque basado en un plan muy bien diseñado”.

Aun habiendo vivido en grandes ciudades europeas y estadounidenses, Deck tiene un lugar favorito en el mundo: su pueblo natal. Colonia Dora, dice, es su cable a tierra. “Siempre lo llevo conmigo. Es donde crecí, donde están mis recuerdos, mis amigos, todo lo que me formó”, cuenta. Aunque su vida actual transcurre casi por completo en Madrid junto a su pareja Tamara y su perro Oslo, el alero reconoce que cada regreso a su pago chico es especial y necesario.

Entre viajes, temporadas extensas y desafíos deportivos constantes, su familia y las amistades que lo acompañan desde la distancia sostienen ese universo íntimo que él valora por encima de todo.

Con un presente sólido en Europa, un vínculo profundo con la Selección y un arraigo inalterable a sus raíces, Deck transita un momento de madurez profesional y personal, guiado por el afecto, la constancia y el recuerdo permanente de su hogar.

Gabriel Deck
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