El volante central, de destacado rendimiento en el conjunto ferroviario, decidió poner fin a su etapa en Central Córdoba y continuar su carrera en Independiente Rivadavia de Mendoza, elección que estuvo marcada por el contexto contractual, judicial y deportivo que atravesó en las últimas semanas.
Florentín finalizó su vínculo con el club santiagueño y quedó en condición de jugador libre, lo que despertó el interés de varias instituciones. Entre ellas, Olimpia de Paraguay avanzó con fuerza en las negociaciones y su incorporación estaba prácticamente acordada hace alrededor de una semana. Sin embargo, nuevos capítulos en la situación judicial del futbolista llevaron a que la entidad paraguaya desistiera de la operación, decisión que fue comunicada oficialmente.
Tras ese freno inesperado, el mediocampista volvió a analizar opciones desde cero. En ese escenario apareció Independiente Rivadavia, que le ofreció un contrato por tres temporadas y la posibilidad de integrarse a un proyecto ambicioso, con la mira puesta en la participación del equipo mendocino en la Copa Libertadores 2026.
Durante las tratativas con el club cuyano, Central Córdoba realizó un nuevo intento para retenerlo, presentando una propuesta económica similar a la que había ofrecido Olimpia. No obstante, Florentín se inclinó por el conjunto mendocino, seducido por la chance de disputar el máximo certamen continental.
Si bien en el mundo ferroviario generó malestar la salida del excapitán, quedó en evidencia que existió una posibilidad concreta de continuidad. Aun así, el jugador ya tenía tomada la decisión de buscar nuevos desafíos. Además, Lanús —reciente campeón de la Copa Sudamericana— también se había acercado con una oferta, aunque finalmente no logró convencerlo.
Por D.S