Crear a partir de la naturaleza
Diseño.
“Mi sugerencia es entrar en contacto con la pieza. Verla, tocarla y probarla es una experiencia única y muy interesante”, resalta Agostina.
Ellas

Crear a partir de la naturaleza

Entrevista a Agostina Laurenzano. La diseñadora descubrió su pasión por la joyería, mientras estudiaba diseño de indumentaria en Buenos Aires, carrera que finalizó en 2014. Hoy con tan sólo 27 años, tiene una marca que se destaca del resto y apuesta por abrirse camino en el mercado europeo.
23/04/2017
P

or Eloísa Patat


La joven diseñadora porteña de joyería contemporánea, Agostina Laurenzano, apuesta por piezas creadas a partir de la naturaleza: ramas, hojas de pino, y coral, a través del encapsulamiento congela pedacitos de vida resignificando el origen de la materia prima.

— ¿Cómo descubriste la joyería contemporánea?
— Mi anteúltima materia fue ´Accesorios´. De la mano de tres grandes profesoras y artistas: Guigui Kohon, Francisca Kweitel y Mercedes Castro Corbat, conocí un universo absolutamente nuevo para mí hasta aquel entonces. El tiempo transcurría y cada vez disfrutaba más y más de cada clase. Hoy anclando mi pasión en este oficio, puedo decir que es la primera vez que siento dar lo mejor de mí, las ganas nunca se agotan y mi creatividad fluye como nunca antes.

— ¿Tu trabajo se basa en la naturaleza?
— Mi musa y mi fuente de creación es la naturaleza misma. Dentro de su maravilloso universo, todo aquello que a los ojos del común de la gente es tal vez insignificante o ignorado como una simple rama, o un trozo de coral para mi es una pieza en potencia. Especialmente utilizo la vegetación, y metales sólo lo necesario como para los broches o cadenas por ejemplo, también acrílico, arcilla y cordones, preferentemente de algodón. Me gusta tomarlo como fue hallado para encapsularlo y resignificar su origen, generando una especie de impresionismo, confundiendo al espectador. La pieza se completa con las miradas e interpretaciones dadas por el público, las cuales son siempre muy interesantes.

— La joyería contemporánea aún está emergiendo como disciplina innovadora, como arte, en nuestro país. ¿Cómo sentís tu trabajo?
— A veces siento que mi círculo más cercano no comparte muchos de mis conceptos, sin embargo, creo que aquellos con quienes deseo y necesito vincularme se encuentran en algún sitio, y voy en su búsqueda. Por otro lado, creo que, sin dudas, existe un público al que le interesa y le da muchísimo valor al tema, con el cual estoy siempre en contacto ya que me aportan nuevos conocimientos; el verdadero interrogante sería si los argentinos le damos valor al arte.

— Little Tit es tu proyecto, tu vida. Contános más.
— Así se llama mi marca. Teniendo en cuenta que cada una de mis creacio-nes son y serán siempre metáforas conscientes o inconscientes de mi forma de vivir y entender la vida, reflejos de mis deseos, sentimientos, experiencias, pensamientos, frutos de mi personalidad y forma de crianza; es que creí necesario que el nombre de la marca tuviera una relación directa con mi nombre de pila. Al momento de decidir cuál sería, recordé una vivencia frecuente en mi in-fancia y surgió de ese recuerdo.

— ¿Qué hace que una joya pertenezca a Little Tit?
— Mi técnica propia de encapsulamiento, la cual fui desarrollando de un modo inconsciente más, no inocente, íntimamente ligada a mi filosofía de vida. El hecho de tomar la naturaleza como punto de partida, contemplando su ri-queza es fundamental en mi obra. Creo necesario poder expresar la impor-tancia de comenzar a desarrollar una forma más consciente del consumo. Vivimos en una sociedad capitalista de la que es prácticamente imposible salirse, sin embargo, creo que todos podemos contribuir en mayor o menor medida para volverla más equitativa, cuidando los recursos del medio am-biente. Aspiro a generar piezas bajo una producción legal y leal que con-temple el factor humano, sin el abuso del entorno. Quien porte una de mis piezas, desearía que acompañe la misma lógica.
Una particularidad de mi arte, es dejarme llevar por la morfología del ele-mento que encuentro, ese elemento siempre me cuenta algo y lo “escu-cho”. Luego lo complemento con mi creatividad.

— España es el siguiente paso.
— Me voy a vivir a Barcelona con la intención de adquirir nuevos conocimien-tos en una ciudad en la que el arte, en general, y la joyería contemporánea, en particular, están totalmente incorporados a la cotidianidad. En concreto, no tengo nada, sólo contactos que afortunadamente pude gestionar en mi breve paso por allí el pasado febrero; y sumado a mi “corazonada” que una vez más oficia de guía, no tengo dudas que me esperan buenas experien-cias. Siento el deseo de llegar a convertirme en una figura destacada en el ámbito, y he comenzado el camino para poder lograrlo. ¡Pero ojo! Siempre avanzando con cautela.

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