Herboristería, una  tradición santiagueña
Herboristería.
La cola de caballo es buena para eliminar la retención de líquidos.
Investigación

Herboristería, una tradición santiagueña

Presentamos algunos pasajes de la investigación realizada desde la cátedra de Antropología Social (UNSE), sobre “Las Yuyeras”. Su importancia en la terapéutica alternativa.
10/01/2016
L

os indígenas buscaron entre los elementos que la naturaleza ponía ante sus ojos, aquellos que habían producido un cierto beneficio sobre un determinado mal, (o sea que se guiaban por el efecto y no por las causas) siguiendo en esto a los animales, que por curarse utilizaban ciertas “hierbas y plantas” de efecto seguro, llegando así a la experimentación de donde vemos surgir los primeros perfiles de una “medicina empírica” en manos de hechiceros y herborísticos. Así es como el pueblo santiagueño acumuló la sabiduría de sus antepasados.

En nuestros días, desde la más alta autoridad representativa de la medicina oficial, se empieza a comprender que la “Medicina Popular”, responde admirablemente a las condiciones económicas, psicológicas y culturales de los grupos humanos que hacen uso de ella, y esto queda demostrado por las declaraciones del doctor H.T. Malher, director general de la O.M.S (Organización Mundial de la Salud), quien manifestó en 1974 que: “la gravedad y amplitud de los problemas sanitarios a los que se enfrenta la humanidad, nos obliga a utilizar todos los recursos posibles, inclusive la ayuda de los curanderos, y reducir la distancia entre la medicina científica y cualquier sistema terapéutico capaz de mejorar el nivel de salud del hombre donde quiera que estuviese”.

Por ende, se infiere la necesidad de escuchar la voz del conocimiento popular folklórico acerca de los métodos naturales preventivo, curativo y paliativo de las enfermedades. Recabar y relevar información sobre los mismos en una región determinada (en este caso, Santiago del Estero), completando la misma con las otras culturas o subculturas, a fin de lograr un conocimiento generalizado de la terapéutica popular, mediante un ejercicio etnológico.

La “medicina herboristica tradicional”, a pesar de tener sus raíces en la época pre- hispánica, posee, dentro de cierto sectores, la misma vigencia que en sus orígenes. Estos sectores, no son otros que los populares.
“Medicina Herboraria Tradicional” se constituye en un recurso socio- cultural alternativo para dar respuesta a los problemas de salud dentro de algunos sectores.

Una entrevista en el Mercado Unión de la ciudad de La Banda

Doña Juana, nacida en la localidad de La Isla, a 12 km. de La Banda, y criada en la zona, llegó hasta segundo grado de la primaria, teniendo que dejar por falta de recursos, y luego se dedicó a ayudar en la casa, como ella lo cuenta:

“Yo he tenido que dejar en el segundo grado, pero he aprendido a sumar, escribir, restar, multiplicar, leer y dividir y con ese vea usted, me he podido dar vuelta para vender y hacer otras cosas”.

“Después mi casao y nos hemos venido a vivir en La Banda, en la ciudad. Después que murió mi marido mi tenío que quedar con cuatros hijos, y para mantenerlos i´ tenio que empezar a vender verduras y después yuyos. Mire… cuando él falleció no teníamos nada, es por eso que he empezado a vender verduras y después yuyos; pero es mejor la venta de yuyos.

Todo esto lo aprendo de mi mamá, porque yo venía con ella al mercado aquí a vender, me acuerdo que teníamos que venir de allá lejos porque si es lejos desde atrás de la cancha de Sarmiento. Esto de los yuyos también lo he aprendido de ella; yo veía como hacia los preparados, así yo he aprendido;  si me enseñaba, pero yo he aprendido mas mirándola como ella hacia las cosas, los tes y todo para curar. Así mi mantenido y he criado mis hijos, tres viven en Buenos Aires y mi hija conmigo  y mis nietos, hijos, mi hija. Vea usted: ella vive conmigo porque su marido la ha abandonado… “hay mucha gente mala, que es egoísta…”

“Vea, es malo ser borracho, nerviosos, pero así mujeriego es lo peor que puede porque no tiene solución”.
Muy pocos son buenos de esa gente, que va a tener la comprensión de uno, como humano, que me traen zapatos, bolsitas limpias para que ponga los “yuyos” y los venda. Yo soy muy buena, cuando no le alcanza para comprar yuyo, yo le vendo poquito. 

A mi me produce mucha alegría hacer lo que hago, porque en realidad me gusta el trabajo, lo que es que a veces no hago ni para el pan del día, y ahora le he empezado a tener alergia a los yuyos, pero con la pensión ando hasta mitad del mes, más o menos. Mi hija me ayuda, pero poco, porque ella tiene cinco hijos. Para esta época se vende mucho porque es principio de mes y viene la gente de Buenos Aires que compra mucho. Lo que más compra “zarzaparrilla” que es para la circulación de la sangre, y “palo azul” que es diurético. A estos se los toma solos, se los hace té y se toma en poca cantidad. También vendo mucho “poleo”, “paico”, “peperina” que sirve de digestivo… (SIGUE)

Aquí tengo por ejemplo “atamishqui” que es laxante, que se lo hace hervir y se lo toma como té, lo mismo que el “aguaribay” que es para lo mismo, se lo hace también haciendo hervir el agua, y cuando esta hirviendo se le echa los yuyos, se lo saca del fuego y se lo deja asentar, después, recién se lo toma. Si se junta el “atamishqui” con el “poleo” sirve de laxante.

Después está la semilla de “hinojo”, que sirve para los gases. También, tengo “malva” que es para desinflamar los intestinos y los ovario; muy bueno, vea usted, la gente que lo compra me ha dicho que se ha curado.

Para la gastritis o ardor de estómago, tengo “tusca”, que también se lo toma para la ulcera en té frío o caliente; y es bueno a veces tomarlo en vez de tomar agua. Para el asma, hay muchos enfermos de eso, se toma “huaicurú”, también es pa los bronquios.

Después tengo varios yuyos como la yerba “la meona”, el “ajenjo”, la “malva” y el “aguaribay”; todos la misma cantidad, pero juntos, en combinación son peligrosos, pueden hacer abortar; se hace hervir y se lo toma al té; pero hace efecto si después de este té se toma un vaso de vino tinto que se lo hace hervir y haya quedado hasta la mitad pero esto se lo toma frío.

Otro yuyo que sirve para esto es la “doradilla”, que se la toma cada dos o tres horas; porque si no, se toma poquito para regular los ovarios. Yo sé hacer “jabón de vaca”, para lavar los zarpullidos y para la soriasis. Pongo “jume”, “malva” y la machaco bien y le agregó el “jume” y el “sebo” y después amaso todo, lo hago como un pan, lo dejo que se seque un poco y lo dejo orear.

Tengo también “barba de choclo”, con el “palo azul”, preparado en té es bueno para los riñones; y se lo puede tomar también en vez de agua. Para el estómago tengo “toronjil” y “yerba del cantor” o “llantón”, se lo toma solo en té. También el “llantón” sirve para las irritaciones de la garganta y se lo toma en forma de té.

A ver… tengo “pezuña de vaca”, que es para la diabetes. Para el colesterol tengo “sombra i toro”; “aguaribay” y “cola de gama”. Todos se preparan en té, pero separados. Para el resfrío, se entrevera “huaicurú”,  “jarilla”, y unas hojas de “sombra i toro”, haciendo hervir y endulzando con “miel de azúcar”.  Pero es mejor si se le pone miel. Tengo para la artritis “cola de gama”, es muy bueno eso, se lo usa muchas cosas vea… aparte de que se lo toma en té para la artritis, también sirve para el reuma, la arterioesclerosis y el colesterol.

En verano llevan mucho la “jarilla” porque sirve para la transpiración y también se la lleva mucho en invierno porque es buena para el enfriamiento. Para el  empacho tengo “molle”, pero se toma poquito, porque si se toma mucho, ya le he dicho antes, es muy peligroso puede provocar un aborto. Para la hemorragia tengo “malva” y “tusca”, se juntan los dos y se los hace hervir y con eso se hacen baños de asientos; la corteza del “chañar” con azúcar quemada, en agua hervida es para la tos.

Si uno se quiere curar alguna herida de la vista, o sino para “el mal de ojo”, se hace hervir “vinal”, y con esa agua se lava los ojos. Después muchos me piden yuyo para hacer “sahumerios”… esas cosas del mal; piden “ruda”,  pero “ruda macho”,  “incienzo”  y un poquito de “azufre”… eso se usa en las misas. Se lo junta con todo esto y se lo pone a quemar dentro de una pieza; pero esto tiene que estar todo seco; y después se lo deja humiar.

A mí me han dicho que se lo pone martes y viernes, porque ese día es de las brujas, yo no sé mucho de eso porque soy muy religiosa y no me gustan esas cosas. Sé todo esto porque mi cuñada es la que hace todas estas cosas y siempre me pide cuando voy al cementerio que le traiga siete puñaditos de tierra de siete tumbas que tengan el nombre de Juan, pero yo nunca le he querido traer porque eso no son para cosas de Dios.

Ahora le voy a contar  una historia con la sal… Mi hermana estaba casada, y la hija también. Entonces un día, ella, mi hermana, le ha tirado medio kilo de sal más o menos en el fondo de la casa de la hija, y el esposo se fue, porque dicen que la sal hace que el dueño de la casa se vaya. Después se junto con su yerno. Siempre le digo que lo que ella ha hecho está mal y no tiene perdón de Dios. Vea… la sal es muy mal usada así, yo sé que si se quiere que una persona muera “seca”, o sea que se vaya secando de a poco, se clava un sapo panza arriba y se lo deja que muera seco con sal. Pero si uno quiere que no le lleguen malas hondas (así se dice ahora), se carga ruda macho, pero seca, en los bolsillos en forma de cruz.

Algunos dicen que hay “yuyos para el amor”, pero lo único que yo sé es que las gitanas te dan unas “semillitas”, que no se qué es y que se llevan en el bolsillo derecho. Pero a la persona que quiere conquistar, le tiene que tocar el hombro izquierdo, el del corazón, por un rato, mientras van caminando, por ejemplo.

Lo que a mí me preocupa, es que nunca han enseñado esto, para que los demás sepan en otras partes de lo que hay en Santiago del Estero, porque esto no se enseña, ni en la primaria, ni en ninguna escuela; y me parece que por eso estamos muy atrasados, porque no nos hemos preocupado por lo argentino y no podemos adelantar porque traemos cosas de afuera, hasta los mismo yuyos que algunos los traen de afuera porque dicen que son mejores y aquí tenemos muchas cosas para mandar para afuera pero no lo hacemos y bueno, porque creemos que no son tan buenas y hasta a veces nos avergonzamos de lo que tenemos y de lo que somos. Pero vea… mire como son las cosas, muchos turistas, que son muchos los que me compran, han comprao para llevar a  Italia.

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