Desde el Sindicato de Trabajadores Viales y Afines denunciaron esta semana que en la Dirección Nacional de Vialidad existe un "proceso deliberado, silencioso y sin debate público de vaciamiento".
Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación de la Nación, impulsó recientemente nuevos lineamientos, pese a que el Congreso rechazó el decreto que disolvía el área. Asimismo, abrieron la licitación para privatizar rutas nacionales.
Ariel Enríquez, secretario general del Sindicato de Empleados de la Dirección Nacional de Vialidad del Distrito N° 16 (Santiago del Estero), se refirió ayer –en diálogo con Nuevo Diario– a "la verdad sobre el retiro voluntario".
"Desde la entidad gremial sostuvieron que este nuevo ardid surgió tras el fracaso del Gobierno nacional en su intento de disolver a Vialidad mediante el Decreto 461/25, iniciativa que fue frenada por una medida cautelar judicial y, posteriormente, derogada por las Cámaras de Diputados y Senadores", contextualizó.
Según Enríquez, "la estrategia sería igual de grave e igual de perversa", es decir, "la disolución de hecho", basada en la generación de "acciones persecutorias en los lugares de trabajo" que provocan "un fuerte desgaste psicológico, un innegable malestar grupal y un futuro laboral incierto"; además de "pisotear los salarios".
Para el secretario, se trata de "un nuevo paso hacia su vaciamiento".
"La entidad se encontraría inmersa en un proceso de reorientación institucional, el cual implicaría abandonar el modelo basado en la ejecución directa de tareas operativas para pasar a un esquema centrado en la supervisión y fiscalización de concesiones viales y servicios asociados. Sin embargo, la organización sindical sostiene que esta transformación conlleva una retracción de las capacidades operativas del Estado. El debilitamiento de su intervención directa y territorial delegaría sectores estratégicos en la mejor de las suertes a concesionarios privados, cuyos antecedentes han demostrado ser un fracaso", expuso.