Carlos Beltrán y Mónica Gómez se conocieron en 2024, en la marcha aeróbica inclusiva, en el marco de "Santiago es tu río" (edición verano).
Carlos asistió en calidad de integrante del staff de entrenadores de Los Tatú, el equipo santiagueño de rugby inclusivo; mientras que Mónica acompañó a Fernanda, su hija con parálisis cerebral moderada y retraso madurativo.
"Conocí a Fernanda en la competencia y la invité a Los Tatú. Me dijo: 'Pregúntale a mi mamá'. Mónica me respondió con un rotundo 'no', ya que Fernanda tiene problemas en su columna vertebral y tiene prohibido practicar deportes de contacto", recordó Carlos -49 años, albañil-.
Mónica -46, ama de casa- rememoró, entre risas: "Re cortante, le dije que no; pero él, de igual manera, me insistió. Nos esperaba todos los sábados, aunque sea para que le cebemos unos mates al costado de la cancha o bien para que (Fernanda) les lleve agua a sus futuros compañeros".
"Fer" -26- concurre a Sonckoy Manta, una asociación santiagueña en la que pregonan por los derechos de las personas con discapacidad.
"En un principio, no aceptamos —relató su madre—. Pasaron los meses, hasta que una tarde, en lo que era un plan de juntarnos con nuestras amigas de la asociación, una mamá (Eugenia) nos invitó a ir al entreno de su hijo (Facundo) con Los Tatú. Ese día, nos encontramos con otras mamás, que ya conocíamos: ellas metieron a 'Fer' en la cancha y ahí comenzó a ser parte del equipo".
"Después de un seguimiento del caso de Fernanda –complementó Carlos–, aceptamos el desafío de integrarla. Les sacamos los miedos e hicimos que se olvidaran de los límites mentales. Cambiamos el 'no puedo' por un 'capaz que sí puedo'. A partir de allí, evolucionó en lo personal y en lo deportivo. Es un tatu fundamental, como el resto del equipo".
"Tachi" y "Moni" intercambiaban mensajes y "poco a poco nos fuimos dando cuenta de que teníamos sentimientos el uno por el otro"; no obstante, "al principio nos costó aceptarlo, pero con el tiempo lo hicimos y aquí estamos: apostando a una hermosa relación".
"Acompaño y apunto en lo que puedo".
Carlos —papá de dos varones y dos mujeres— es consciente de que Mónica "es quien la crio (a Fernanda)", aunque él "acompañó y apuntaló en lo que pudo".
"Soy el que inventa y 'Moni' la que acepta o no. Fernanda nos hace fuertes cuando debemos tomar decisiones en pos de su bienestar. Siempre está mi limitación de no ser su padre biológico y el respetar su condición de señorita. Fernanda nos une día a día con sus ocurrencias y destellos de humor; eso sí, la saca del estadio cuando me imita los gestos o la forma en que hablo", compartió Carlos.
Según "Tachi", "explicar que no soy el padre de Fernanda es incómodo".
"Somos una pareja que viene de separaciones. No fueron fáciles. La inútil necesidad de la sociedad de querer manejar nuestra pareja a través de consejos que nunca pedimos…", reflexionó el entrenador.
"Trato de estar involucrada en todo"
Mónica aseguró que "la luché toda la vida por sacar adelante a mis dos hijas: Fernanda y Luján".
"Con el compañerismo de 'Tachi', hoy tengo un poco más de seguridad al tomar decisiones. Y con Los Tatú trato de estar involucrada en todo: desde ser partícipe como mamá de una jugadora hasta ver que ellos estén a horario al momento de participar. Hablo con las mamás e intercambio opiniones y organizamos beneficios para los chicos, sobre todo cuando tienen que viajar", destacó Mónica.
San Valentín
El mensaje de Carlos para Mónica, en San Valentín: "'Moni es el pilar que llegó tarde a mi vida. Tuve una vida bastante inestable… De haberla conocido antes, seguro no habría sido tan 'tsunámica'. Los Tatú cambiaron mi perspectiva del mundo, y Mónica me apoya al 100%: preparamos juntos el bolso antes de ir a entrenar… Yo con mis conos y pelotas y ella con su mate y agüita para Fernanda. Me gustaría que sepa que hoy estoy donde estoy gracias a ella. Entreno a personas con discapacidad y a personas privadas de su libertad, todo gracias a ella, que me da confianza y refuerza mis pensamientos. Fernanda es un ser de luz, desde que se despierta hasta que se acuesta. Mónica: "Todos los días agradezco a Dios por juntar nuestros caminos".
El mensaje de Mónica para Carlos, en el Día de los Enamorados: "Con él volví a creer que el amor existe. Me siento más segura, más acompañada, más valorada y, sobre todo, más amada. Es quien sostiene mi mente y mi cuerpo cuando colapso. Él está ahí, dándome sus besos y abrazos… Fortaleciéndome. Le estoy agradecida por todo su amor. El universo nos unió. Lo amo, demasiado, y siempre trataré que nuestro amor se haga más fuerte".