Esteban Ithuralde, investigador adjunto del CONICET, se refirió ayer a la Ley de Glaciares –en diálogo con Nuevo Diario–: "La difusión que se ha logrado hacer de intervenciones, dando cuenta del peligro de desproteger zonas de glaciares y periglaciares, ha llegado a sectores que no estaban en contacto con este debate", consideró.
En rigor, Ithuralde fue uno de los oradores santiagueños en la audiencia pública que se llevó a cabo el mes pasado, en Diputados.
"Ha servido para mostrar que no había voluntad de debate. Ni siquiera fue invitada la coordinadora del último inventario nacional de glaciares. Hubo mucha falta de respeto hacia personas que hablaban en contra de la modificación: les hablaban encima, se reían, hacían muecas. Muchas personas, en sus intervenciones, hacen alusión a este comportamiento de diputados de La Libertad Avanza", acusó.
En ese sentido, el investigador mencionó que "se veía que no había voluntad de modificar una coma de lo aprobado en el Senado, donde no hubo audiencias previas".
"El hecho de que se hayan anotado más de 100.000 personas a las audiencias, de las cuales solo pudieron participar 400, da cuenta de que el tema era significativo para la sociedad. Y me parece que esas 100.000 personas y muchas otras hicieron muchas actividades para difundir la problemática antes y después de la audiencia, llegando a mucha más gente", valoró.