Mientras gran parte de la actividad comercial permaneció paralizada en el microcentro de La Banda por el feriado del Día del Trabajador, en distintos puntos de la ciudad se repitió una escena cada vez más frecuente: vecinos que, lejos de descansar, salieron a ganarse el sustento diario.
En un contexto económico que golpea el bolsillo, incluso una fecha simbólica como el 1° de mayo se convierte para muchos en una oportunidad de generar ingresos. En ese marco, se observa en los últimos meses un crecimiento sostenido de puestos de venta de comida, una alternativa elegida por quienes buscan sostener a sus familias.
Nuevo Diario recorrió las calles bandeñas y dialogó con algunos de estos trabajadores que desde temprano se ubicaron para la venta. Sobre avenida Belgrano, Camila, vecina del barrio Dorrego, atiende junto a su familia un puesto de comidas que se ha convertido en su principal fuente de ingresos. "Empecé a vender a los 18 años. Antes trabajaba como empleada, pero decidí independizarme. Con esto pude terminar la secundaria y hoy estoy estudiando Trabajo Social en la universidad", contó.
Leé también
Su emprendimiento de venta de variedad de empanadas y bombitas funciona principalmente los fines de semana y feriados. "Estos días se aprovechan porque hay más movimiento. La venta es buena porque ya me conocen, hace muchos años que estoy", explicó. Sin embargo, reconoció que los aumentos impactan de lleno en su actividad: "Todo sube, la carne, el pollo, la cebolla. Es difícil mantener los precios, vamos cambiando según lo que nos cobran a nosotros también".En esquina de avenidas Aristóbulo del Valle y Bolivia, Daniel también decidió trabajar en su día. Hace cinco años sostiene un puesto familiar de venta de empanadas y pollo a la parrilla. "Durante la semana tengo otro trabajo, pero los fines de semana y feriados vendo para completar el ingreso, porque no alcanza", señaló.
El comerciante remarcó que la situación se ha vuelto más compleja en el último tiempo: "Las ventas han caído y hay más gente vendiendo. Antes por cuadra había un vendedor, ahora hay tres. Muchos se volcaron a la comida porque es lo que más sale".
Pese a las dificultades, ambos coinciden en que no hay margen para detenerse. "Hoy podríamos estar descansando, pero elegimos trabajar porque se mueve un poco más y hay que aprovechar", expresó Daniel.
Así, el Día del Trabajador en La Banda mostró una postal distinta: la de quienes, lejos de tomarse un descanso, continúan apostando al esfuerzo diario para poder llegar a fin de mes incluso junto a sus familias y ayudantes.