En un clima de profunda espiritualidad, encuentro y alegría compartida, los jóvenes del grupo de Confirmación de la Capilla Nuestra Señora de la Merced de Lugones (Avellaneda) participaron por segundo año consecutivo de la Vigilia de Pentecostés, una propuesta que cada año se integra a las celebraciones y expresiones de fe de los pobladores en honor al Señor de los Milagros de Mailín.
La actividad reunió además a jóvenes provenientes de Herrera, Garza y Villa Mailín, conformando una experiencia comunitaria donde el compartir, la oración y el acompañamiento mutuo se transformaron en protagonistas de una noche especial.
Los organizadores destacaron que cada edición de Pentecostés representa una vivencia distinta para quienes participan, ya que el sentido del encuentro invita a abrirse a nuevas experiencias espirituales y a descubrir distintos caminos para fortalecer la fe.
La vigilia adoptó el formato de peregrinación, iniciando su recorrido desde las letras de ingreso a Villa Mailín y culminando en el Santuario del Señor de los Milagros de Mailín, uno de los lugares de mayor devoción religiosa de la provincia.
Durante el trayecto, los participantes atravesaron distintas estaciones de reflexión, oración y contemplación, acompañadas por signos que invitaban a mirar hacia el interior y compartir el camino junto a los demás.