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La Provincia

Ritual y rock: Ciro y los Persas hicieron historia en un Nodo Tecnológico desbordado

Cerca de 6.000 personas vibraron en una noche donde la fuerza del rock piojero se fundió con la mística santiagueña.

Con la presencia de la dinastía Ábalos sobre el escenario, el estreno de "Banda de garage" y un pogo que unió a todo el Norte Argentino, el show se consolidó como un hito para la infraestructura cultural de la provincia.

Por Raúl Gómez Escobar

Santiago del Estero no solo fue sede de un recital; fue el epicentro de un fenómeno cultural que fusionó el ADN del rock nacional con nuestras raíces más profundas. El Nodo Tecnológico se transformó en un hervidero de emociones cuando, tras una espera eléctrica, los primeros acordes de "Banda de garage" marcaron el inicio de un show que, desde el minuto uno, puso a prueba la resistencia del suelo santiagueño.

El cruce generacional: De Los Ábalos a Los Persas

Uno de los momentos más profundos de la noche ocurrió cuando la esencia santiagueña tomó el centro del escenario. Ciro, con el respeto que lo caracteriza por la historia musical argentina, recordó la leyenda de los cinco Hermanos Ábalos. El clima se volvió íntimo y poderoso al presentar a un descendiente directo de Machaco Ábalos (integrante de Gauchos of the Pampa), quien rockeó junto a la banda sin perder el tinte folclórico.

El estadio estalló en palmas cuando, al ritmo de "La Chacarera del Rancho", el joven vástago de la dinastía demostró que la identidad de nuestra tierra puede convivir perfectamente con el lenguaje del rock. Fue un homenaje a la sangre y al suelo, uniendo el legado de Machaco con la modernidad de Los Persas.

Herencia familiar y clásicos inoxidables

La emoción continuó en ascenso cuando Ciro compartió micrófono con su hija, Manu Martínez. Juntos interpretaron el tema que Manu compuso para su madre, un momento de ternura que sirvió de pausa necesaria antes del vendaval piojero.

La adrenalina se volvió pogo multitudinario cuando sonaron los himnos que marcaron a varias generaciones. "El Farolito", "Desde lejos no se ve" y un coreado "Verano del 92" elevaron la temperatura de las 6.000 almas presentes. El aire se llenó de banderas con leyendas de "seguidores de alma" que llegaron de todo el país, confirmando que la mística sigue intacta.

Santiago, plaza de grandes eventos

Más allá de lo artístico, el show dejó en claro la capacidad operativa de la provincia. En diálogo con la prensa, el director del Nodo Tecnológico, Ricardo Montenegro, destacó el impacto integral del evento: "Esto es una gran apuesta para la generación de shows en Santiago. Hay infraestructura y eso dinamiza el turismo y el circuito hotelero. Recibimos gente de todo el Norte Argentino", remarcó, subrayando que este recital es solo el comienzo de una nueva era para los espectáculos de gran escala en la región.

Organizado por Prodart, el encuentro cerró con una ovación ensordecedora. Ciro se despidió de una ciudad que lo adoptó como propio, dejando tras de sí el eco de una armónica que, por unas horas, hizo que el rock y la chacarera hablaran el mismo idioma.

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