Con la llegada del otoño en Argentina, los niños se vuelven más vulnerables a infecciones respiratorias. El médico pediatra Dr. Ángel Muratore explicó a Nuevo Diario que esto se debe a que circulan más virus respiratorios, se pasa más tiempo en lugares cerrados y con menor ventilación, y el aire frío puede irritar las vías respiratorias. Entre las enfermedades más frecuentes en esta época se encuentran el resfrío común, la bronquiolitis (sobre todo en menores de 2 años), la bronquitis, la gripe o influenza y la neumonía. La diferencia entre ellas radica en la gravedad y el nivel de afectación de las vías respiratorias.
Los niños más vulnerables son los menores de 2 años, los prematuros, los que tienen asma u otras enfermedades respiratorias, cardiopatías congénitas, defensas bajas o aquellos expuestos al humo del tabaco. "Los padres deben consultar de inmediato si el niño presenta dificultad para respirar, respiración muy rápida, hundimiento de las costillas, labios o uñas azuladas, fiebre alta persistente, decaimiento o rechazo a alimentarse o beber líquidos", advierte Muratore. Para fortalecer el sistema inmunológico, el especialista recomienda mantener las vacunas al día, ofrecer una alimentación equilibrada con frutas y verduras, asegurar un buen descanso, promover la actividad física, ventilar los ambientes diariamente y mantener el lavado frecuente de manos. Además, aconseja evitar la exposición al humo de cigarrillo, que aumenta el riesgo de complicaciones respiratorias.
"Cumplir con estas medidas y consultar temprano ante cualquier síntoma respiratorio permite atravesar el otoño y el invierno de manera saludable, evitando complicaciones graves y asegurando el bienestar de los niños", indica el médico. Además, Muratore destaca la importancia de estar atentos a cualquier cambio en la salud del niño y no subestimar los síntomas respiratorios. Recordó que la prevención comienza en el hogar y que el acompañamiento familiar es clave para atravesar la temporada sin complicaciones.