Cappellini destacó que la prioridad debe ser proteger a quienes sufrieron violencia sexual: “No estamos hablando de mis palabras, son las de la víctima, que sigue sintiendo el dolor. Si creemos que la condena de un abusador puede deshacer los daños, nos equivocamos: los daños permanecen”.
Durante su intervención, la legisladora subrayó que el agresor no debería ocupar un cargo público ni recibir reconocimiento en la Cámara: “Si yo tuviera un poquito de decencia, no debería estar sentado todavía en esa banda. Les pido a todos los diputados que no nos convirtamos en cómplices de esto”.
Cappellini leyó la carta de Cecilia González, quien relató la violencia sufrida y cuestionó que Chabay pueda volver a ejercer funciones públicas: “¿Es posible que vuelva a tener una oficina pública para abusar de otras mujeres? Me obligan a pasar una y otra vez por lo mismo. Ahora ustedes son responsables de asegurar el derecho fundamental y la dignidad de las mujeres”.
La intervención de la diputada generó un fuerte llamado a la reflexión sobre la protección de las víctimas y la responsabilidad institucional frente a agresores sexuales que buscan ocupar cargos políticos.