El mapa judicial de Santiago del Estero inició esta semana con una renovación estructural profunda. En cumplimiento con la Ley Provincial Nº 7404, los antiguos juzgados de Paz Letrado de 1ª a 4ª Nominación dejaron de existir como tales para transformarse, a partir de este lunes, en los nuevos Juzgados en lo Civil y Comercial de 11ª, 12ª, 13ª y 14ª Nominación.
Esta reconversión, avalada por el Superior Tribunal de Justicia, busca unificar criterios de trabajo y potenciar el sistema de oralidad. Con este cambio, los procesos dejan atrás la lentitud del papel para pasar a audiencias cara a cara, lo que promete una justicia más humana y, sobre todo, mucho más rápida para el ciudadano.
Cómo queda el nuevo organigrama
Para optimizar los recursos, las nuevas dependencias se integraron a los Colegios de Jueces ya existentes en la Capital:
Colegio I: Recibe a los juzgados de 11ª y 12ª Nominación.
Colegio II: Incorpora a las sedes de 13ª y 14ª Nominación.
Cada uno de estos organismos funcionará con dos secretarías. El criterio de distribución será numérico y sencillo: la Secretaría Nº 1 gestionará las causas con numeración impar, mientras que la Nº 2 se hará cargo de los expedientes pares.
Continuidad y transparencia
Una de las mayores preocupaciones de los abogados litigantes era saber qué pasaría con los juicios que ya estaban en marcha. En este sentido, las autoridades llevaron tranquilidad al confirmar que no habrá traslado de expedientes. Tras realizar un análisis del volumen de trabajo actual, se decidió que cada nuevo juzgado conserve las causas que ya venía tramitando en su etapa anterior.
"Es la opción más dinámica y ágil; los juzgados mantienen su jurisdicción sobre lo que ya tienen en trámite, evitando demoras innecesarias por movimientos administrativos", explicaron desde el Alto Cuerpo.
Finalmente, para que el trabajo sea parejo entre todos los jueces, el ingreso de nuevas demandas se realizará mediante un sorteo aleatorio a través de la Mesa de Entradas. Este sistema informático asegura que todas las dependencias reciban la misma cantidad de casos, garantizando un equilibrio que evite cuellos de botella en el sistema judicial santiagueño.